DESAYUNO SIN DIAMANTES
-Antes, me despertaba…morreaba a mi santa y hacía el “desayuno”…¡Na, dos cafés con leche y como mucho un rusco de pan con aceite y a salir zumbando!…¡Bueno y el cigarrito!
-Ahora, la encimera de mi cocina parece el laboratorio de un alquimista: que si el colágeno…que si las vitaminas pal colágeno…que si el zumofrutas…el desca con sacarina…que si una tortita de aceite (Inés Rosales por supuesto) como lujo supremo…
-¡Y bueno…el pastillamen! Que evito enumerar para no servir de repudio a las múltiples admiradoras que aún se interesan por mi…Una o dos y totalmente despistadas y que tienen la esperanza de que añada esa “pastilleja” que piensan empiezo a necesitar.
-¡Pero no!…esa aún no…
-Aunque me estoy planteando el añadirla a las de la tensión. el coleste, la reuma y una que no se pa que es, gorda como un demonio y que tengo que masticar pa poder tragarla.¿Verdad Piluca?
-Y eso que me encuentro bien…
-¡Bueno! será por las pastillas!
Pd/ Piluca es mi hermanica y cuando estoy en su casa me hace unos desayunos mu apañaos con pan tostao y mantequilla de esa saladita…¡Es que es un cielo y me mima!
Agustín Muro