RATAS Y PIOJOS, TIEMPO DE ROJOS.
-Si por algo se caracterizan los regímenes totalitarios es por su “dirigismo”.
-Como su principal logro es crear miseria, a la postre siempre se ven obligados a tomar medidas para redistribuirla y terminan en toda ocasión “planificando” la vida de los infelices que los padecen.
El enorme aparato estatal que crean para dar cobijo a sus secuaces, es caro ¡muy caro!. La corrupción estatal, necesita recursos para tener contenta a una “élite” que medra a la sombra del poder y han de explotar al máximo los escasos recursos de que la nación dispone.
-Nacen así los llamados “planes económicos” por medio de los cuales se planifica el expolio que curiosamente siempre han fracasado a lo largo de la Historia, produciendo grandes hambrunas y ruina generalizada.
-Primero te dicen cuando has de poner la lavadora, luego que has de comer y sobre todo “cuanto”, luego fijan el número de hijos y por último, como y cuando has de morir.
-Mientras tanto las ratas y los piojos engordan y prosperan convirtiéndoles su criminal voluntad, en depredadores de lo que debía ser público, pero de lo cual ellos se apoderan en su propio y malsano beneficio.
-Pensábamos que Corea o Venezuela están muy lejos…¡Pues no, están a la vuelta de la esquina!
Agustin Muro