LA NECEDAD DEL TIRANO
-No hay mayor necio que el que se engaña a sí mismo… Y no de menor cuantía en necedad son aquellos que sirven de ciegos acólitos, bien por sectarismo, bien por resentimiento.
El caso de Sánchez es de libro; su afán por mantenerse en el poder le lleva a una situación sin salida y lo inútil de su intento, se constata con la reacción de los indepen que llega incluso a la burla sangrienta en sus propias narices.
-Él habla de conciliación para vender la burra de sus bastardos intereses de permanencia, pero ni siquiera logra la “complicidad” de los supuestos beneficiados del indulto que desprecian su pantomima ya que saben de su debilidad y que seguirán jugando con la ventaja de tenerlo amarrado al “duro banco de la galera” independen…Él implora y los otros ríen…Él pierde y los otros ganan.
-Y con él perdemos todos: tirios y troyanos; los unos impotentes mientras contemplamos el desastre que el dictadorzuelo consuma y los otros, los acólitos burriciegos, aplaudiendo con las orejas, la locura desaforada e inútil del tirano.
-No piensen estos últimos que a ellos el mal no les va a alcanzar; cuando la ruina se enseñorea del País, por la crisis y por el mal gobierno, ellos no disponen de un recinto donde ponerse a salvo…Ellos serán igual de víctimas de tirano a pesar de que le aplaudan con sus sordas orejas.
Agustin Muro