COCINAR UNA DICTADURA: RECETA.
-Lo primero que hace falta es un “dictador” en ciernes; un totalitario sin escrúpulos dispuesto a todo por alcanzar el poder y luego mantenerse en el.
-El poder se alcanza por diversos medios que van desde un golpe de Estado: a una moción de censura e incluso unas elecciones.
-Los dictadores se sirven de cualquier medio a su alcance…Les pasa como con el cerdo…¡todo lo aprovechan!
-Luego, una vez alcanzado el poder, ponen en marcha toda clase de acciones para debilitar y destruir el sistema que les permitió su “éxito” y más si el país es una democracia puesto que saben que tal estado no es “propicio” a sus intereses…¡Y claro! la Justicia es su primer objetivo ya que es el único recurso de freno que el resto de la ciudadanía dispone.
-Pasan a pisotear instituciones y las que mantienen han de ser controladas y manipuladas y eso va desde los gobiernos nacionales y territoriales hasta los simples ayuntamientos y entidades varias.
-¡Y ya está! una vez logrado esto se eternizan en el poder, corrompen la sociedad ya que para mantenerse necesitan sicarios. Basura que hagan el trabajo sucio en instituciones como funcionarios corruptos o incluso en las calles como “adeptos” empleados como fuerza de choque contra el resto de la población…¡A los que hay que pagar…!
-Poco a poco la riqueza del país, poca o mucha, se va dilapidando y ellos acumulan su correspondiente cuota por lo que pueda pasar…Y así si alguien o algo no lo remedia se convierten en un cáncer mortal que destroza el país…Y..
-¡Joder Agustín!…¡Ya está bien con el rollo de Cuba y de los Castros!…¡Que ya cansas!
– ¡Y una mierda pa ti, zopenco!…Yo no hablo de Cuba ¡gilipollas!…
-¡Que hablo de España!…¡Joder ya!
Agustin Muro