-Señor Garzón ¡váyase!…¡dimita!
-Se lo “propongo” en serio…sin acritud…Usted ha hecho el ridículo más espantoso y si no lo sabe, se lo digo yo: “del único lugar de donde es imposible el regreso, es del ridículo”
-Y esta afirmación que es impepinable para cualquier persona, lo es de modo absoluto para un político…Usted pasará a los anales de la tontoculez y sobre su cabeza penderá para siempre, la mácula de que se le ha reído todios.
-¿Con que cara va a hacer acto de presencia en cualquier foro, acto parlamentario, mitin o lo que sea?…Su presencia siempre producirá la risita de los asistentes y dirán o al menos pensarán: ”Mira, este es el tonto proponido”.
-Evítese el mal trago y sobre todo, evíteselo a los suyos, sean estos de la índole que sean: familiares, allegados o compañeros de partido.
-Es una honesta “proposición” hecha desde la comprensión…¡de verdad!
-¿Se da usted cuenta? Ni yo ahora y aquí, pese a mis deseos conciliadores, he podido evitar la risita borde.
-¡Ande…váyase!…Pase a modo difuminado.
Agustin Muro