No iba a cambiar ni cambiará. Sigue montado en el esquelético caballo que es España (quien te ha visto y quien te ve, España mía), intentando desmontar los escasos mimbres que nos quedan, en una muestra de puro despotismo pocas veces vista.

Porque se no se trata, siquiera, de un despotismo con base ideológica, ya que a este sujeto lo mismo le da una cosa que la contraria, con tal de mantenerse en el poder. Se trata de su propio ego, de su vanidad y su apetencia por el poder a costa de lo que sea y de quien sea. Ahora, y tras su bochornosa “gira” por EEUU ha puesto cara de serio y se ha dignado dirigirse a quienes toma por sus vasallos.

Ha enviado una carta a los militantes de su partido (el “Sanchista”, claro) en la que, aparte de darse todo el “autobombo” imaginable y el no imaginable, tacha a la oposición de ser la más «furibunda e irresponsable de Europa» y asegura que España «ha resistido y ha avanzado» a pesar de su «actitud hostil».

Y digo yo … ¿cuál es el papel de la oposición sino, como su nombre indica, poner de manifiesto los desatinos de quien ostenta el poder y oponerse a los mismos? ¿O, acaso, pretende que no exista ninguna clase de crítica a su desastrosa gestión de todo, y poder hacer lo que le dé la gana? Porque creo que a eso se le llama tiranía en estado puro que es lo que viene pretendiendo Sánchez desde que llegó al poder, y a los hechos me remito.

Evidentemente, en dicha carta ni una sola palabra sobre los indultos, su ausencia de las Cortes, las subvenciones incontroladas o su crítica a los jueces cuando le conviene. Sin embargo, sigue diciendo su carta, «nada parece ser capaz de detener la ferocidad de la oposición de derechas y ultraderechas.

Ni la Constitución, ni la recuperación de nuestra economía, ni la concordia entre españoles. Así son las cosas», ha agregado en tono victimista, pero, así son desde su peculiar punto de vista, porque solo le importa él mismo, luego él y para terminar él (si acaso sobra algo).

Un discurso que contrasta hirientemente con la realidad que hemos vivido y la que parece que seguiremos viviendo, justo antes de irse de vacaciones como si hubiese hecho los deberes (lo mismo que ya hizo el curso pasado).

Y es que, claro, nada importa que reparta los dineros de todos nosotros y los de los Fondos Europeos como le dé la real gana, favoreciendo descaradamente a quienes le apoyan (vascos y separatistas catalanes) en detrimento de las demás Comunidades.

Sin embargo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha mantenido su pulso con el Gobierno central y durante la celebración de la Conferencia de Presidentes (o como se llame), ha enviado un mensaje claro: «España es el único país cuyo Gobierno atenta contra los intereses de su capital».

Porque eso viene a ser lo que ya dejó claro el malabarista del baile (Iceta) en otra carta que, previamente, envió a la Comunidad de Madrid diciendo lo siguiente: «En este sentido, y de conformidad con lo establecido en el artículo 151 de la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público, te agradecería que me indicases si la comunidad autónoma que representas suscribirá con posterioridad a la celebración de la Conferencia Sectorial el acuerdo alcanzado».

En conclusión: o aceptas el acuerdo o te quedas sin un euro. ¿Es esta, realmente, la “feroz oposición” a la que se refiere Sanchez? 

Menos lobos, por favor, que para lobos ya están caperucita y el propio Sánchez …

Jose Luis Villar Azcurra ( El Correo de España )