» DÍA D»: INSUMISIÓN CON SELFIES

Pedro Sánchez ha resumido con precisión el desenlace de la eterna gotera separatista: «Se confirma el naufragio de un proyecto político». Los dirigentes del nacional-populismo respondieron con la deslealtad de siempre y dieron el santo y seña para tomar las calles y las redes con dos palabras: «Tsunami democrático». «Estés donde estés, detente, sal a la calle».

No hacen falta más explicaciones, ideas o conceptos. Ayer dieron estopa a una señora con la bandera de España y armaron follón con palabras y corte de calles. Sentadas en el Prat, barricadas en las vía del AVE, cancelación de vuelos, cargas, heridos. Siguieron el bloqueo al estilo Hong Kong, en el día d mientras se hacían selfies.

Que los mossos hayan cargado con gases lacrimógenos a los héroes del Prat es una señal de que el procés se está debilitándose y que los CDR tienen miedo de su propio temor; aceptan la resistencia pasiva porque ya no tienen «trastornada la razón» como se dijo de los separatistas. Saben que al Gobierno le daría votos la Ley de Seguridad y que la kale borroka los llevaría muchos años al chabolo.

Los sketchs, las sobreactuaciones, los discursos lloricas no han sido la chispa de una nueva insurrección, de momento. En pleno diluvio de victimismo y desplantes ante la sentencia, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, esta vez ha sorprendido por su sensatez al decir: «Quienes tienen responsabilidad institucional se deben sentar a dialogar».

«Los comun no participarán en sobreescenificciones, ni de llamadas retóricas, propuestas inciertas o irreales para reaccionar ante la sentencia». Luego ha matizado su primera declaración calificando de cruel y vengativa la sentencia. Pero apenas conocerse el fallo los políticos a sueldo del Estado lanzaron una sarta de mentiras, informaciones falsas y titulares sin texto. Oriol Junqueras, desde la cárcel, dijo que la sentencia no es justicia sino venganza.

Pere Aragonès declaró que el fallo sentencia a todo el mundo. Rufián comentó que es una salvajada, la mayor agresión contra Cataluña desde el fusilamiento de Companys. Todos los políticos separatistas incurren en la verborrea retorcida, fanática, injuriosa, de martirologio. Siguen provocando al Estado exigiendo amnistía y autodeterminación , insisten en la ilegalidad.

En política el pico es tan importante como la idea, aunque las voces estén llenas de falsedad. Mallarmé, antes de la era digital, ya decía que las palabras tienen la suficiente fuerza para resistir la agresión de las ideas.

Claro que los poemas se escriben con palabras, pero para tomar el poder se necesitan ideas y valor, no consignas para teléfono móvil o iPad. Con la sentencia del TS nos espera una nueva granizada de verborrea.

Raúl del Pozo ( El Mundo )