¿ DIÁLOGO O TRAMPANTOJO ?

Más de tres horas han necesitado las delegaciones del PSOE y de ERC en dar a luz un magro comunicado -apenas unas líneas- donde lo único claro es que no están aún de acuerdo, pero esperan alcanzarlo.

La atmósfera es «cordial» y «avanzan en la definición de los instrumentos necesarios para encauzar el conflicto político catalán», prosa barroca que hace sonar los timbres de alarma al ser la que suele usar la camelancia, así que conviene estudiarla con lupa.

Si avanzan, es que todavía no los han encontrado, lo que confirma que siguen buscándolos e incluso ven difícil encontrarlos antes de navidades, como quería Sánchez, amante de los golpes de mano. Mientras, los republicanos catalanes no tienen prisa y, menos, darle la investidura sin haber amarrado todos sus objetivos. Aunque ya en estas primeras escaramuzas le han metido un gol.

Me refiero al haber introducido en la negociación el «conflicto político catalán». Parece una bagatela, pero en realidad es el eje, el principio y fin del contencioso. Porque si el conflicto catalán es político, que lo es, pero no sólo eso, sino también jurídico, legal, constitucional, los jueces, juicios y sentencias sobran, como vienen sosteniendo los independentistas.

No sé si Pedro Sánchez se ha dado cuenta o no ha querido darse, tal es la prisa que le corre ser investido, pero sí sé que, desde esa plataforma, a los secesionistas les será mucho más fácil alcanzar sus siguientes objetivos: la libertad de sus líderes encarcelados y el derecho a la autodeterminación. Aunque saben también que sería el fin de Sánchez y un gobierno en Madrid infinitamente más duro con ellos.

Así que pueden contentarse, de momento, con algo parecido, que figura en el comunicado de la reunión: «Los instrumentos necesarios para encauzar el conflicto». ¿Se refiere a que el Govern catalán tiene transferidas las instituciones penitenciarias y el próximo sábado debe clasificar a los condenados por el procés, que podrían acceder a uno de los tres grados según su condena?

Tal vez sea mucho pedir el tercero, que sólo les obligaría a dormir en prisión de lunes a viernes, aunque ellos piden el indulto. El segundo grado ya se aplicó a Pujol hijo, que duerme en su celda, y el día libre. Mientras al tercer grado es el que se aplica a Iñaki Urdangarin, que recibe permisos de trabajo fuera, así como días libres. Dada la vista gorda de la Generalitat con los suyos, sería una condena más virtual que real.

La autodeterminación será bastante más difícil porque tal derecho no existe en los Estados democráticos excepto con el consentimiento general. Me los imagino buscando afanosamente en los diccionarios un sintagma que pueda camuflarlo. ¿Será «Cataluña sujeto político»? ¿Por qué no? ¿Acaso la secesión no se ha disfrazado de conflicto político sin que pase nada? Lo malo es que todos querrían serlo, armándose no la Tercera, sino la Primera República.

José María Carrascal ( ABC )

viñeta de Linda Galmor