DILEMA EN EL SUSANATO

Tiene pinta de adelanto, sí. Más en noviembre que en octubre porque Susana necesita antes un poco de esgrima política para justificarlo». Calor sofocante de verano en Sevilla, gente con bermudas descargando los coches recién llegados. El interlocutor, que trabaja en la Junta -la eterna fusión de instituciones y partido- conserva poco bronce porque ya lleva días en el despacho.

«Preparando papeles para arrancar el curso porque si hay elecciones se paraliza el trabajo. Yo creo que no está decidido aún pero se nota, se barrunta en el distanciamiento con, o más bien de Ciudadanos. A ellos les interesa que sean pronto porque están mirando al PP de soslayo y, aunque Juanma Moreno siga sin ser un buen candidato, se puede beneficiar de un eventual “efecto Casado”. Y para nosotros, el riesgo de esperar a marzo consiste en que la sentencia de los ERE salga antes y nos encontremos en plena precampaña con un varapalo».

«Lo que a la presidenta le gustaría es que el PP quede segundo y Cs, tercero. ¿Qué por qué? Muy sencillo: porque de lo contrario los naranjas se considerarían alternativa y no querrían llegar a ningún acuerdo. A la jefa le dan arcadas de pensar en tener que entenderse con Podemos, y además no está claro que podamos sumar mayoría con ellos. En cualquier caso, con las municipales de mayo al fondo va resultar muy difícil que nadie se quiera retratar antes de tiempo. Pero este partido está acostumbrado al poder y lo importante es no perderlo, aunque haya que resistir unos meses en funciones, como en 2015, con más o menos aprietos».

«A Cs se le ve con prisa por desmarcarse en el último tramo. No les conviene llegar a las urnas cogidos de nuestra mano. Si hay condenas importantes en los ERE, y puede haberlas, la derecha los acusará de habernos dado amparo. Ellos preparan un aterrizaje de Rivera y Arrimadas como gran tirón de campaña y necesitan dejarles el terreno bien despejado. Han crecido mucho en las capitales y más de lo que parece en el campo, y su disputa con el PP se va a resolver por muy pocos escaños. ¿Mayoría conjunta? Hoy por hoy eso no se contempla aunque las urnas siempre las carga el diablo…».

Ignacio Camacho ( ABC )