DOBLE RASERO

Uno de los rasgos que caracterizan estos tiempos que nos ha tocado vivir en España es la doble vara de medir. La corrupción le cuesta mucho más al PP que al PSOE. Se ha comprobado en el pasado y lo comprobarán en los próximos días.

Lo mismo ocurre con el raquítico resultado alcanzado por el PSOE el domingo pasado. Para muchos es como la victoria de Lepanto. El mismo resultado obtuvo Mariano Rajoy en 2015 y el buen sentido le llevó a ofrecer un gobierno de coalición a Sánchez.

Y ¿Qué contestó el derrotadísimo?: diecisiete veces no es no. Es decir, que el sentido de la lealtad institucional del dirigente socialista es cero. Las terminales mediáticas de la izquierda, sin embargo, han convertido la insuficiente cosecha electoral en un triunfo sin paliativos.

La tozuda realidad es que o bien lo apoya la extrema izquierda y todos los partidos que quieren romper España o no gobierna. En 2016 hubo que repetir elecciones por la misma contumacia sanchista, entonces el resultado de Rajoy había sido bastante más abundante que el de los socialistas en el 28-A. Da la impresión de que el voto de izquierdas vale el doble que el de derechas.

El Astrolabio ( ABC )