DOBLE VARA DE MEDIR

La asimetría que padece la vida social y política española es consecuencia de esa vieja perversión del ser humano consistente en ver los hechos según el lugar que cada uno ocupa.

Esto mismo es lo que hace plural a la sociedad. Y justo para esto sirve la política: para resolver los conflictos entre grupos que contemplan la realidad desde ópticas bien distintas.

El caso de los ERE de Andalucía es objetivamente el más grave de nuestra democracia. Se malversaron más de 680 millones de euros públicos, las condenas suman 68 años de cárcel y las inhabilitaciones 254 años.

El reproche público, sin embargo, no será proporcional a estas magnitudes, entre otras razones porque el control del sistema mediático español corresponde a la izquierda, más hábil e inteligente en esto que la derecha.

Cuando roban los de aquel lado, se justifica como la acción del buen samaritano y se compadece a los condenados. Cuando es la derecha la que se corrompe, se provocan hasta mociones de censura amañadas con aliados indeseables. La España presuntamente moderna vive así la asimetría, tan injusta y tan humana.

El Astrolabio ( ABC )