Ya estamos otra vez con la misma historia. Un «déjà vu» permanente. Silenciando lo verdaderamente importante y haciendo sobre todo mucho ruido con otros «tinglados» con los que desviar la atención. Una táctica secreta -bueno, a voces ya- que se repite una y otra vez porque les surte efecto, desde que aquel que se ha coronado como el verdadero rey del cotarro tomara el mando único de la estrategia de comunicación propagandística del actual Gobierno social-comunista.

Con el firme y único propósito de seguir avanzando en la construcción de relatos izquierdosos para mentecatos con los que llegar a la consecución de sus verdaderos y oscuros planes. ¿De verdad creen que los españoles somos todos unos borregos? Pues… se lo piensan, sí.

Evitar la opinión pública libre es su obsesión. Mucho mejor crearla desde dentro. Marionetas todos al servicio del «Reydondo» y rendir pleitesía al doctor Sánchez, ¿o es al revés? Azuzando el caos, aumentando la tensión y lanzando cócteles molotov, cual bomba incendiaria de fabricación casera cuyo propósito, más que la explosión, es la expansión de los líquidos inflamables que contiene.

¿Para? En resumen, para crear humo. Más bien, cortinas de humo. Y no aprendemos. Son unos maestros en el vil arte de correr tupidos velos y les seguimos el juego desde los medios. Venga, vamos todos a ponernos manos a la obra, a dilapidar a Don Juan Carlos antes de ser juzgado -porque de momento no está ni imputado, de hecho aún no se ha dirigido ningún procedimiento judicial contra él-, que en el «mientras tanto» olvidaremos todo lo demás, quizás, lo importante. Condenado antes de una sentencia, tiene guasa la cosa.

Y así, mientras todos nos centramos en investigar y perseguir los pasos del Rey emérito -pensarán en las huestes de Moncloa- olvidaremos que en este santo país millones de personas están en el paro, miles de españoles siguen sin cobrar su ERTE, que viven temerosos de que con los brotes se conviertan en ERE definitivos, cientos y cientos de empresarios han bajado las persianes para no volverlas a subir, o que hay más de 40.000 fallecidos por la pandemia y nadie se responsabiliza…

Pues… suma y sigue, porque esta misma semana, mientras los chicos del Gobierno le dan a la máquina de la propaganda, España consume ya de ese dinero que vamos a tener que devolver, 24.000 millones en préstamos del MEDE y 20.000 millones del SURE…

¿Seguimos pues sin hablar de rescate? No, mejor hablemos de dónde se ha trasladado el Rey Juan Carlos que es mucho más grave. ¡Anda ya! Pues yo no olvido, y el resto de españoles tampoco debería caer en la distracción impuesta.

Claro que hay que saber si hay delito tras los actos del Rey emérito -veremos-, pero no dejen pasar por alto que mientras le atacan por supuestas comisiones procedentes de Arabia Saudí, algunos nos quieren hacer creer aún que los 680 millones que «tangó» el PSOE de los ERE andaluces o los 290 millones de la familia Pujol son del Monopoly, cual cortina de humo, para tampoco hablar de la presunta caja B del partido en coalición en el Gobierno -Podemos- o del «tarjeta gate» del caso Dina con la implicación del vicepresidente Iglesias.

Además, un «Rey a la fuga» tapa estupendamente el saqueo a los ayuntamientos y el hundimiento en casi ya un 20% del PIB.

No se dejen nublar la vista. Doctores tiene la «izquierda», sí, pero en cortinas de humo.

María Jesús Pérez ( ABC )

viñeta de Linda Galmor