Aún no se han aprobado los indultos y sin embargo ya se está produciendo un amplio debate doctrinal sobre quién estará legitimado para impugnarlos ante el Tribunal Supremo y quién no.

Argumentos a favor y en contra hay para todos los gustos porque ni siquiera está claro que pueda hacerlo Vox, partido que ejerció la acusación en el proceso penal, y que por tanto tiene un interés directo en la causa.

Quienes sí podrían impugnarlos son la Abogacía del Estado y la Fiscalía. La primera, a las órdenes directas del Gobierno, no se lo planteará aunque, como ocurrió con algunas decisiones arbitrarias relacionadas con el ‘procés’, tanta sumisión pueda causar malestar interno.

La segunda, a las órdenes de Dolores Delgado -exministra de Justicia de Pedro Sánchez-, se da por descontado que tampoco lo hará.

Los cuatro combativos fiscales que ejercieron la acusación penal quedarán al margen, y será Delgado quien decida; eso sí, de modo encubierto porque a fin de cuentas está contaminada por haber sido ministra. ‘A priori’, los indultos parecen tan garantizados como el fervor de Delgado por el sanchismo.

Todo atado, y bien atado.

ABC