DRAMÁTICO PEAJE

Me he leído el manifiesto feminista que explica por qué hay que ir a la huelga el 8-M. Me podía haber leído el Manifiesto Comunista y haber acabado antes. Este larguísimo argumentario (palabro) del Movimiento Feminista en España dice cosas como «porque nos violan los hombres que se creen dueños de nuestros cuerpos pretendiendo anularnos como personas, para mostrar a otros hombres su masculinidad dominadora y violenta».

Cielos, para mostrar a otros hombres… También esta es buena: «Porque la mayoría de los medios de comunicación realizan un tratamiento amarillista y morboso de los casos de violencia contra las mujeres, sin considerarnos sujetos de derechos…». A los medios les da igual si el sujeto del amarillismo es una mujer. Un niño les viene bien. «Para que las mujeres psiquiatrizadas dejemos de sufrir una doble opresión por mujeres y locas».

De esto, lo peor es lo de «psiquiatrizadas». Otra más: «Porque no somos dueñas de nuestros cuerpos, ni de nuestros deseos y se nos niega nuestro derecho a decidir. Ni las mujeres ni la tierra somos territorio de conquista». Se habla mucho de «migrantes» (otra palabrota).

De ahí, esta proposición: «Porque nuestros cuerpos racializados se presentan como hipersexuales y exóticos asociándonos a lo salvaje y lo no domesticado, cosificándonos aún más».

Y ya la última: «Para construir un modelo de banca social y pública que nos proteja de la especulación y del libre mercado y nos apoye a las mujeres en iniciativas sostenibles». Que nos proteja del libre mercado. Ampáranos, Señora, de este terrible animal, que cantaría Gato Pérez.

¿No querer la igualdad de derechos, de oportunidades, de salario? ¿No querer facilidades para ser madre y no obstáculos? Pero algunas feministas y algunas vicepresidentas son como los terraplanistas y los que ven chemtrails.

Rosa Belmonte ( ABC )