Igual que Hermes no robó el ganado a Apolo para aprovecharse, el portavoz comunista no atracó un banco para enriquecerse, sino para democratizarnos

La propiedad es un robo, dicen los anarquistas. Los comunistas piensan lo mismo, aunque creen que tiene arreglo: cambiarla de dueño.

Cuando los pobres quieren ser ricos y los ricos no quieren dejar de serlo bajo ningún concepto estamos en la lucha de clases, principio táctico para la conquista comunista del poder.

El portavoz de los comunistas madrileños justifica su atraco a un banco gallego en el 80 como lucha de clases en «un contexto franquista», y critica a «quienes no movieron un dedo por traer la democracia».

Si este portavoz es de algún modo un pícaro, es un pícaro desinteresado.

Ignacio Ruiz-Quintano ( ABC )