EL BANQUILLO DE PEDRO SÁNCHEZ

Empiezo por aclarar, por si alguien se ha alarmado, que, al utilizar la palabra “banquillo”, no me estoy refiriendo, desde luego, a nada que tenga que ver con asuntos judiciales y penales. No lo hago en ese sentido.

Utilizo el término relacionándolo con la nómina de personas, y los repuestos para echar mano de ellos, que existen en los equipos que integran una empresa u organización, y, por supuesto, un club deportivo.

El “banquillo” se refiere al conjunto de efectivos de que disponen, para echar mano de ellos en las distintos necesidades y coyunturas.

Las grandes empresas, las sociedades eficaces y con futuro, los grupos deportivos punteros, suelen disponer de abundantes recambios. Es parte de su capital inmaterial. Por eso, las que quieren triunfar se afanan por reunir cerebros e inteligencias.

No parece ser esa la situación del PSOE, el partido que actualmente gobierna en España, aunque sea con tan precaria mayoría.

La prueba está en las personas que Pedro Sánchez ha ido colocando en uno y otros apetitoso destino. Empezando por el que fuera su jefe de gabinete, nombrado presidente de Correos, pasando por Jordi Sevilla, que ha ido a parar a Red Eléctrica, siguiendo por José Félix Tezanos, que se ha hecho con el CIS.

Tantos y tantos compañeros, nunca mejor dicho, que se han visto aupados a puestos de relumbrón, pero sobre todo con apetitosos sueldos.

Lo más reciente es el nombramiento de Oscar López para presidir Paradores. ¿Qué sabrá Oscar López de gestionar los paradores de este país?, digo yo.

Así que el inquilino de La Moncloa no tiene el menor empacho en colocar acá y acullá, no a profesionales destacados cercanos al PSOE, sino a parlamentarios y dirigentes orgánicos del partido, a gente del aparato. Y eso, sin ningún reparo o vergüenza.

Ni profesionales cualificados, ni ejecutivos de empresas, ni ingenieros, ni … amigotes de partido y conmilitones.

Pues, si ese es el único banquillo de Pedro Sánchez, aviados estamos. Que Dios nos coja confesados.

José Apezarena ( El Confidencial )

viñeta de Linda Galmor