El periodismo de ultraizquierda- llamemos a las cosas por su nombre-,  El Plural, da por hecho, en lo que anuncia como la madre de todas las encuestas, el giro electoral que dará la vicepresidencia a Santiago  Abascal en las próximas Elecciones Generales.

A falta de un oportunista 11-M, balas de CETME y sucias argucias que tercien, el doctor cum fraude, el genocida especulador que mató protocolariamente a nuestros padres y encubrió las cifras de fallecidos durante la plandemia, el mendaz que atenta a propósito contra el Estado de Derecho; el forajido que ha conculcado todo el código penal interviniendo la Justicia y prostituyendo a los medios de desinformación; el canalla que desentierra muertos y dinamita las reservas energéticas para vivir como un parásito, esquilmando los recursos del Estado para someter al pueblo al calor y al frío extremos; el miserable que ha precipitado a España por derroteros de disensión y ruina; el canalla que asfixia impositivamente a millones de trabajadores, siendo un aprovechado de la política donde creció entre, digamos, efluvios de sauna… el sátrapa, digo, aborrecido por donde va puede darse por muerto, políticamente.

Aunque a este paso si el más cruel sarcasmo, la paradoja infinita de la vida le da una de esas descomunales lecciones que despierta en cualquiera la obligada vena existencialista, acaba estrellado en el Falcón o un Super Puma por auténtica fatiga mecánica, pues esos aparatos también se rompen, como el desgobierno criminal que se comanda desde la guarida monclovita.

El traidor bolivarismo que votaron en minoría y que el sinvergüenza coló con engaños en el gobierno de inútiles ministeriales está amortizado, a pesar de que se sigan aprobando decretazos para dar rienda suelta al revanchismo de estos histriónicos ventajistas a los que les esperan las calles furibundas a partir de septiembre.
Es previsible que la gira del mangante que pretende vender como éxito su gestión de influencia delictiva con origen en las maletas del Delcygate que compraron ministerios podemitas y » voluntades de la izquierda», acabe en bronca generalizada, allá donde pise territorio devastado el Nerón del barrio de Tetuán, el traicionero gañán erigido en duce contra España, del mismo modo que hizo Mussolini contra una Italia hundida, quien acabó sus días colgado boca abajo.
La soberbia de Sadam Hussein lo llevó a la horca y las siembras de los Ceaucescu cosecharon las balas que los acribillaron una vez fueron juzgados en juicio sumarísimo por el pueblo rumano. Y no digo con estos ejemplos históricos que vaya a acabar el demonio monclovita de formas semejantes con características totalitarias tan parecidas.
Destrozar arbitrariamente la existencia de millones de inocentes ha de llevar penitencia. En realidad, le es deseable una larga vida, perpetua, que desemboque en la recogida de las siembras, preso de inmenso dolor de mortalidad enferma antes de que lo persiga a dentelladas Cancerbero en dirección al Averno donde purgar eternamente el Mal infligido y meterle la insana vanidad, con certero diagnóstico de psicopatía,  por donde cómodamente le quepa. Así, sin acritud-como decía aquel estafador que se fue de rositas a retiros caribeños despues de expoliar España-,en demanda de Justicia universal, pues poco es lo imaginado como punición para lo que le aguarda al vil que ha destrozado la vida de nuestro país   en todos los aspectos, extensivo a estos canallas que se han encargado de arrasarlo todo. Penitencia para él y también a esa pandilla de aquelarre que lo secunda en la destrucción, aliado con estafadores y asesinos.
 Ciertamente, un cadáver político hiede entre los muros de la Moncloa. Putrefacción en estado puro socialista.
Pero cuidado que no se levante rastreramente el zombi, capaz de pactar las veces que haga falta con el Diablo con tal de asentar el culo en la silla curul de una presidencia bastarda.
Ignacio Fernández Candela ( El Correo de España )
viñeta de Linda galmor