Poco me importa el devenir de estos traidores de alcantarilla, pero sólo por dejar constancia me barrunto que los elogios «corporativos» que le han brindado a Casado, tras la moción, son sencillamente puñaladas traperas.
Me explico, las alabanzas de sus «colegas» de partida se basaban en el previsible jolgorio ante un certero y próximo batacazo electoral del PP, que sirva para el oportuno cambio de cromos.
Escribía el pasado 24/7/2020, en este mismo medio, una Carta titulada Abascal y Casado que decía así (son partes de su contenido):
‘Decía el gran actor estadounidense Paul Newman que «Un hombre sin enemigos es un hombre sin carácter».
Casado no tiene enemigos, por lo menos en los otros partidos, en el suyo uno, Feijoo, pero fue sin querer, por «burlarle» el puesto.’
Hago esta remembranza porque a Feijoo Galicia ya se le quedó pequeña hace un lustro por lo menos, y a pesar de lo que diga, o lo que haga, es el hombre fuerte del PP. Pero para alcanzar su objetivo necesita que Pablito «el ofensivo» se de una buena hostia electoral, los cimientos, tras el comportamiento de Pablito «el asustado» (es que no se le quita la cara de asustado a este tipejo ni con barba) en la reciente moción de VOX, ya están listos, ahora es cuestión de esperar un poco.
No tengo ninguna duda de que Feijoo que es malo, malisimo, tanto que no hubiese incurrido en las ofensas que Pablito brindó a Abascal, porque aunque las piense, e incluso agravadas, sus ansias de poder le habrían «sugerido» guardarse ese as en la manga y no hubiese quemado las naves como hizo el bisoño Pablito.
Y aún digo más, siendo, posiblemente, el líder pepero más antagonista de Abascal si le interesa acordará con él a costa de lo que sea (en cualquier caso nunca alcanzaría, en mendacidad e hipocresía, a esos carnuzos de Sánchez e Iglesias), porque Feijoo, al contrario que Abascal, es de los que «el fin justifica los medios».
No siento pena por Pablito, todo lo que le pase se lo merece por malnacido y bocaron.
Rafael López ( El Correo de España )