EL CANTE SUPREMO DEL JUEZ MARCHENA

¿ Imagina el escándalo que se hubiera registrado, si el tribunal que juzgó a los golpistas del 23-F, hubiera resuelto que todo había sido la ensoñación de un teniente coronel tronado ?

Entre el 155 que se podía asumir por todos los partidos constitucionalistas y la sentencia que se podía firmar por todos los jueces supremos, el independentismo ceba la bomba del victimismo, engorda a ojos vista, se garantiza su impunidad y acelera la marcha para que el procés sea irreversible ante un Estado que se suicida tratando de apaciguar al tigre que lo ha de devorar con la resignación, pero sin sus ganas de luchar, de los cristianos arrojados a la arena del circo romano para satisfacción de la plebe y orgullo de su César.

Las prematuras muertes del fiscal Maza y del juez barcelonés Ramírez Sunyer que emprendió las pesquisas sobre el 1-O han librado a ambos de la penalidad de conocer la sentencia de un Tribunal Supremo que, como colofón de una politización extrema de la Justicia, se ha vendado ambos ojos y ciega del todo se deja conducir por el lazarillo del poder político. Pena Suprema.

Francisco Rosell ( El Mundo )