EL CAOS DE LA RENTA MÍNIMA

Para los jóvenes de hoy, alejados ya de las teorías decimonónicas, desconocedores de cuantos manifiestos han intentado, a lo largo de la historia reciente, alcanzar un reparto justo de la riqueza de una manera sostenida, sin privar del derecho de la propiedad y guiando a las personas en la senda del trabajo, el sobredimensionado gobierno que preside Pedro Sánchez, pero que maneja Pablo Iglesias, anuncia y subraya la solución (¿no sabemos a qué?), de la renta mínima.

El Estado como donante del subsidio gratuito, garantía a su vez del voto cautivo, vínculo de la dependencia del subsidiado.

La sombra de esa medida sería la falta de estimulación para ascender en el orden social, la falta de ambición para crecer en el orden personal y la falta de compromiso con una sociedad entregada a la no tan lenta agonía, al carecer del empuje de los más jóvenes, de la experiencia de los más mayores y del legítimo derecho de cada uno a disponer de su futuro.

El dilema, como se puede ver, es el caos o la libertad. Luchar por la libertad no es patrimonio de la aristocracia, ni de la burguesía capitalista, sino del ser humano.

La renta mínima lobotomizará los estímulos de los jóvenes para sumirlos en la vida vegetativa, y privará a la sociedad de la necesaria y vital renovación de profesionales, frustrando los deseos de muchos jóvenes revolucionarios, inconformistas con la miseria que Pablo Iglesias y sus colaboradores proponen.

Honorio Feito ( El Correo de España )