EL CASO ERE

El caso ERE se enreda a las puertas del juicio que llevará al banquillo a Chaves y Griñán.

Cuando María Núñez Bolaños sustituyó a Mercedes Alaya al frente del juzgado de los ERE, lo hizo con una doble determinación: finiquitar las macrocausas que salpicaban al poder hegemónico del PSOE en Andalucía y alejar al juzgado de la sobreexposición mediática que había rodeado cada diligencia, registro, redada policial o auto dictado por su antecesora.

El desembarco de la nueva titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, en efecto, representó una revolución en las formas. A diferencia de Alaya, quien sólo hablaba a través de sus autos, ella hacía corrillos con los periodistas a la vez que rehuía todo protagonismo delante de las cámaras. Pero, ante todo, ha representado un antes y un después en el fondo para los importantes casos de corrupción que la marcha de Alaya a la Audiencia Provincial de Sevilla había dejado en sus manos.

Después de once años en el Juzgado de Familia número 17 de la capital hispalense, Núñez ejecutó como la más aplicada de las alumnas el plan que le habían encomendado sus superiores jerárquicos:jibarizó los enciclopédicos sumarios de los ERE y del fraude de la formación. Los dividió en piezas, con el objetivo de acelerar investigaciones que a punto estaban de colapsar un juzgado que a su vez tenía que dar salida a otros asuntos ordinarios.

 No estuvo sola en su empeño. Tenía el respaldo de la Fiscalía Anticorrupción, del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, del Poder Judicial y de la Audiencia Provincial de Sevilla para hacer aquello a lo que Alaya se había negado hasta el último minuto.

Dos años después, la rama política del fraude de la formación se diluyó como un azucarillo en una taza caliente de café. La fragmentación del sumario también ha empujado al caso ERE a un laberinto procesal que corre el riesgo de disipar casi siete años de esforzadas investigaciones. Todo ello, a las puertas del primer juicio que va a sentar en el banquillo a los protagonistas de una era de poder absoluto del PSOE en la Junta de Andalucía.

ABC