No voy a acusar en este artículo al cine español de estar subvencionado porque a fin de cuentas existe la PAC, que es algo parecido pero que no es lo mismo. Pero si de ser revanchista y de hacer peores películas cada año que pasa.
Se han empeñado nuestros productores y directores en hacer películas a las que más de media España nunca irían a verlas. Se han empeñado en ganar la guerra civil 85 años después o al menos ganar la batalla de las ideas. Así se dedican a hacer bodrios cada vez más infumables en los que nos dicen a los sufridos espectadores como hemos de vivir, como hemos de pensar y como hemos de votar.
Uno va al cine a evadirse y a veces cae en el engaño, «mira, voy a ver una película española y así apoyo la industria nacional». Pero no hay manera. Nada más terminar las presentaciones comienza el típico panfleto comunistoide diciéndonos que los fachas son muy malos, que si ellos son maravillosos y unos santos, que si la culpa de todo lo malo que nos pasa es de Franco y que si patatín, que si patatán.
Es lógico que los espectadores, que bastantes problemas ya tienen en casa y que busquen evadirse, les den pues la espalda a estas películas. Y se vayan a ver cine americano de ficción, pues el otro con tanta tontería políticamente correcta, también está entrando en una peligrosa deriva.
Pero no contentos con echarnos de las salas de cine, en la entrega anual de los premios Goya, insisten en lo mismo, y los Barden, las Penelopes, los Willys Toledos y demás «intelectuales » dedican sus intervenciones, no a hacer mea culpa, no, sino a pedir más dinero y a seguir insultando a la otra media España y a adoctrinarnos. Con «gloriosas» intervenciones levantando el puño, despotricando contra el sistema que tan bien los trata, o lanzando consignas.
En fin, que en vez de utilizar un maravilloso instrumento para unir a los españoles en pos de objetivos comunes se dedican a sembrar cizaña y a dividirnos.
Incluso en las superproducciones no pueden evitar el colocar el mensajito. Arruinando con ello toda la obra.
Podria hacer numerosos chistes y chascarrillos sobre esta situación, para divertirme yo y a ustedes, pero muchos verdaderos profesionales del sector lo están pasando muy mal por culpa de la pandemia y no tengo ganas de hacer sangre.
Y pasaré a decir que maravillosas películas saldrían de la mano de directores como Pepe de las Heras, en especial su proyecto de hacer una película sobre la vida de José Antonio, que son repudiados por el actual stablishmen cultural. Que maravillosa oportunidad para hacer películas sobre nuestros gloriosos héroes que está siendo desaprovechada. Que maravilloso talento desperdiciado en libelos infumables que solo sirven para provocar la plácida siesta del espectador.
Desde Dixieland  producciones, Freddy y yo apoyaremos con nuestra música y escritos a aquellos que quieran hacer películas de temática patriótica que sirvan para unir a los españoles y no para dividirlos. Actualmente tenemos un guión muy bueno, llamado Tiempos Salvajes, que además de ser divertido y entretenido transmite valores muy positivos para con la patria. Esperemos que alguien que lea estas lineas y con ganas de invertir en cine, se interese por el y salga una gran película de todo ello.
Y así plantear la batalla cultural contra la izquierda. En cuanto a medios somos como David contra Goliat, pero con nuestro talento y con la ayuda de Dios acabaremos ganándola para bien de la patria.
Y tengo tantos proyectos en mi cabeza para luchar contra la despoblación. Películas que ensalzan la vida en el campo se arremolinan en mi cabeza esperando la oportunidad de verse plasmadas en el celuloide. Espero que un día así sea y que mi proyecto pueda ver la luz.
Y así contarles a ustedes mis vivencias en los veranos en el pueblo, cuando todavía este tenía bastantes habitantes. Las excursiones a por ranas y a por moras, las trastadas de adolescentes.
Por que todo este prodigioso talento que dormita oculto, bien encauzado y sin rencores añadidos, podría prestar un servicio inestimable a nuestra patria a la hora de hacer una revolución cultural que nos saque de la apatía y la mediocridad.
Que nos lleven por sendas de grandeza y amplitud de miras. Es lo que yo deseo del cine español para el futuro. Ojalá sus actuales promotores recapaciten y dejen de castigarnos con su bolchevismo para pasar a hacer cosas espléndidas por España. Espero que las telarañas de las taquillas les hagan cambiar de rumbo. Por el bien de ellos y el de nosotros.
Manuel Fernández Prieto ( El Correo de España )