EL CIS APUNTA Y EL GOBIERNO DISPARA

Si diéramos por buenas las conclusiones a las que llega el Centro de Investigaciones Sociológicas del socialista José Félix Tezanos, esta sociedad estaría mucho más enferma y podrida de lo que hubiéramos llegado a pensar o imaginar. Quiero pensar que lo que nos dice el CIS es fruto del deseo del propio presidente Pedro Sánchez, de la España que está diseñando para nosotros, que de la voluntad real de los españoles.

Miles de muertos, millones de parados y el CIS asegura que los españoles estamos contentos con la situación política, económica y social.

Mayoritariamente orgullosos de como Sánchez está manejando la situación y gestionando la crisis sanitaria, a pesar de que España es el país del mundo con un mayor número de fallecidos por millón de habitantes, donde gran parte de la comunidad sanitaria está contagiada y donde no se sabe exactamente los millones adquiridos en material de protección contra el contagio del virus, ni las empresas a las que se les ha comprado, ni los millones invertidos y mucho menos las comisiones repartidas, motivo por el cual, con casi toda seguridad, Moncloa ha cerrado su portal de transparencia.

El gobierno miente de manera sistemática y se erige en defensor de la verdad y se cree con el derecho a acusar a quien pone en evidencia su gestión de fomentar bulos. Trata de tapar con aplausos y encuestas su irresponsable gestión y su grado de culpabilidad en no haber sabido o querido evitar el contagio masivo producido a partir de 8 de marzo.

Nos venden las medidas adoptadas como las más duras aplicadas por ningún otro país, omitiendo el detalle de que esas medidas llegaron tarde y como consecuencia de no haber tomado algunas otras precauciones con anterioridad. Medidas que se aplicaron tarde y mal, motivo por el cual han sido más duras de lo que hubiese sido deseable.

Estamos ante la encrucijada de menos aplausos y más medios para proteger a nuestra comunidad sanitaria, menos dinero en autobombo y estudios sociológicos pocos creíbles y más inversión en respiradores y pruebas masivas que no acaban de llegar, menos mamarrachadas y subvenciones a los titiriteros de la ceja y más ocuparse de nuestros ancianos y residencias de la tercera edad, menos amenazas a medios y periodistas independientes y más contar la verdad de lo que está pasando.

Da la sensación de que el gobierno de Sánchez e Iglesias ha tirado la toalla, no es una prioridad salvar vidas o evitar el contagio masivo y sí lo es el control del relato y de los medios de comunicación que deben plegarse a los intereses de Moncloa si no desean ser censurados. El gobierno socialcomunista nos lanza un mensaje claro y contundente: «el pueblo español merece un gobierno que les mienta, les oculte las cifras de los fallecidos, de los contagiados y del material adquirido».

Es altamente inquietante y muy preocupante que no tengamos medios para médicos y enfermeros, para la comunidad sanitaria en su conjunto, y sí para encuestas realizadas por sociópatas que aconsejan  una censura previa a los medios que no se plieguen a la realidad virtual que se nos desea imponer desde el poder.

El gobierno desea el control de los medios de comunicación, no soporta ni la crítica, ni la discrepancia y mucho menos la disidencia. Busca adhesiones inquebrantables a su pésima gestión y no soporta la libertad en la información. Sánchez y su gobierno consideran que la independencia periodística es un lujo que solo ellos se pueden permitir.

Sánchez tapa el cabreo creciente de la sociedad con la ayuda de los medios que tiene comprados y que necesitan de subvenciones gubernamentales para subsistir. Tiene tiempo para su ofensiva mediática, tiempo para manipular estadísticas, cifras y muertos y para censurar y atacar a todo aquel que no compre el discurso gubernamental. El gobierno es el primer generador de bulos, utilizando como intermediario a José Félix Tezanos y su CIS.

Mantener a Fernando Simón al frente de la Autoridad Científica nos da alcance de la magnitud de lo poco que les importa controlar la crisis sanitaria, crisis que dan por perdida.

Javier García Isac ( El Correo de España )

viñeta de Linda Galmor