EL CIS DE TEZANOS, UN MODELO QUE BENEFICIA AL PSOE

El PSOE acumula una caída de 5,4 puntos en intención de voto desde la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a La Moncloa, a primeros de junio. Esa es la medida del desgaste sufrido por el Ejecutivo socialista en sus primeros cuatro meses, que bajaría desde el 37% que registraba en julio hasta el 31,6% de octubre, según los datos conocidos este jueves del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Aunque la impresión trasladada por las últimas encuestas del organismo público parezca otra, esos serían los datos reales si se aplica al estudio de julio el cambio de metodología introducido el mes pasado.

Recién aterrizado en el CIS desde la ejecutiva del Partido Socialista, el actual presidente, José Félix Tezanos, mantuvo intacto en un principio el sistema usado por su predecesor para hacer las estimaciones de intención de voto ante unas hipotéticas elecciones Generales. Así, el barómetro de julio, compuesto por entrevistas realizadas cuando Pedro Sánchez llevaba solo un mes en el Gobierno, catapultaba al PSOE al primer puesto en la serie de estimación electoral, una posición de la que la formación no disfrutaba desde el año 2009.

Los socialistas inauguraban con un 30% de voto (9,5 puntos por encima del Partido Popular) la etapa de Tezanos al frente del CIS. Dos meses más tarde, en septiembre, el Partido Socialista empeoraba sus números de intención de voto, los de simpatía (aquel partido que sienten más cercano quienes no tienen una opción clara o dicen que no irán a votar), caía su número de votantes fieles y crecía la cantidad de encuestados que calificaban como mala o muy mala la gestión del Gobierno. Sobre ese escenario, el dato de estimación electoral fue del 30,6%, siete décimas superior al de julio, cifra que ha subido otro punto en octubre.

La tendencia se entiende si se tiene en cuenta la decisión de abandonar el antiguo modelo estadístico por uno en el que solo se considera la intención directa de voto (a qué partido se dice que se va a votar) y la simpatía. Nada más. De esta forma, quedan sin corregir posibles sesgos derivados de la elección de los entrevistados que componen la muestra del sondeo, como el hecho de que en octubre el 31,6% afirme haber votado al PSOE en 2016 y el 25,4% al PP, cuando el dato real fue del 22,6 y el 33%, respectivamente en las Generales.

La elección de la variable simpatía beneficia históricamente a los socialistas, que en los estudios del CIS siempre han cosechado mejores registros que los popularesen afinidad con el electorado.

Para comprobar los efectos del modelo insertado por Tezanos basta con aplicarlo a los datos de voto y simpatía de los dos últimos años: salvo en abril de este año, cuando Ciudadanos hubiese ocupado la primera plaza, el PSOE habría liderado la estimación electoral del CIS desde julio de 2017, coincidiendo con el regreso de Pedro Sánchez a la secretaría general de la formación. El PP es el más penalizado, hasta el punto de quedar más de 20 puntos por debajo del PSOE con los datos de este julio, o los 13,4 de octubre, diferencias que no recoge ningún otro sondeo publicado hasta ahora.

Hugo Garrido ( El Mundo )

Viñeta de Linda Galmor