EL CLÍMAX DE TEZANOS

El crecimiento de España se ha frenado. De modo todavía sigiloso, pero constante, ha comenzado también una nueva epidemia de expedientes de regulación. La última EPA reflejó el peor trimestre para el empleo desde los picos de la crisis en 2012. Ayer se supo que en agosto se firmaron un 30% menos de hipotecas, la cifra más pobre en tres años, y que el déficit sigue al alza.

La UE ha advertido que el próximo Gobierno habrá de acometer recortes, porque Sánchez ha dilapidado. Los empresarios temen otra crisis, agravada por el largo desgobierno. El ahorro de las familias ha alcanzado cifras récord, lo que indica que el público está asustado y se aprieta el cinturón. Como guinda, el desorden diario en Cataluña castiga la imagen del país, con lo que la inversión foránea y el turismo se retraerán.

Repitiendo el tocomocho del zapaterismo en 2008, las ministras económicas de Sánchez reiteran que España es Xanadú y no pasa nada. Pero familias, empresas y analistas vislumbran otra crisis, o un fuerte frenazo, vaticinio para el que no hace falta ser Milton Friedman, pues basta con repasar un minuto los últimos datos de Alemania.

¿Y cuál será la reacción electoral de unos ciudadanos medrosos ante el horizonte económico? ¿Se inclinarán por el partido que los sacó de la crisis de 2008, u optarán por aquel que contribuyó a hundir el país en la sima del remolino? El profesor Tezanos, que llegó a la cúpula del CIS directamente desde la Ejecutiva del PSOE, ofreció ayer su respuesta.

El 10-N los españoles van a experimentar una milagrosa conversión, que nos transformará súbitamente en el país más izquierdista de Europa. Según Tezanos, la goleada de la izquierda a la derecha será épica: la suma de PP, Cs y Vox se quedará a 13 puntos de la de PSOE, Podemos y Errejón (36,6% contra 49,7%; curioso, toda vez que en abril los dos bloques prácticamente empataron).

Hay más milagros de Tezanos, patrón de los imposibles de Ferraz. Tomando su horquilla de máximos, Sánchez se va a 150 diputados. Y aquí empieza lo bueno: lo logra a pesar de que Podemos subiría, con tres diputados más, y de que Errejón irrumpiría con cuatro escaños. ¡Aleluya, toda la izquierda crece! Enfrente, Vox pierde tres, CS se la pega y el PP sube, pero 15 escaños, frente a los 27 de Sánchez.

Es absurdo sostener que el PSOE puede subir 27 escaños sin que baje Podemos y apareciendo un partido, el de Errejón, que pesca en los caladeros socialistas. Es inverosímil vaticinar que Vox cae, cuando el desorden en Cataluña le está llenando las alforjas.

Es sospechoso que el PP crezca con Tezanos solo la mitad que en los sondeos de prensa. Y es una chapuza que tengamos un instituto estatal de encuestas al servicio de un partido, dirigido por un apparatchik del mismo que vicia las elecciones con pronósticos inflados para fomentar el voto a unas siglas.

Una encuesta a la medida, con un trabajo de campo previo a los incidentes de Cataluña, ideada para reforzar el voto a Sánchez, jefe y correligionario de Tezanos. Propaganda con dinero público. Un abuso, que como siempre toleraremos impávidos en esta democracia de baja calidad.

Luis Ventoso ( ABC )