EL DÍA DEL ATIZADOR

No hay principios morales en Sánchez. Ni siquiera principio de realidad. Iglesias afirma que se liquidará la reforma laboral ya. Calviño, que ni de coña.

Preguntado Sánchez por ese Gobierno roto, responde: «No veo discrepancia alguna». En cuanto al grimoso pacto con Bildu a cambio de quince días más de poderes excepcionales, la culpa es «del Partido Popular, que ha abierto esa espita».

Pero la mentira y la amoralidad están aceptadas. Aquí, ni con atizador. Si mañana volviesen a celebrarse elecciones, ganaría de nuevo Sánchez.

Es el país que tenemos, enamorado de la subvención, el rencor social, la igualación a la baja y los tele-lavados de cerebro.

Luis Ventoso ( ABC )