EL DÍA DESPUÉS

El Gobierno todavía está a tiempo de hacer mucho bien en esta crisis, una vez que ha fallado en la previsión y en la gestión del arranque. Siempre hay una segunda oportunidad.

Esta viene de la mano de la reapertura de la normalidad, una vez que concluya el confinamiento. Sería bueno que Sánchez y su equipo fuesen previendo un plan de retorno a la vida cotidiana anterior a la crisis.

Ese diseño debería contemplar una fecha temprana de reapertura, cuanto antes mejor, y una graduación de la incorporación a la normalidad con criterios territoriales, de edad y trabajos según sus especificaciones y su productividad.

Tal vez el teletrabajo se pueda demorar un poco más, pero no así las actividades esenciales. Hay que ir pensando en el día después. Hay que programar un ambicioso plan de recuperación de la economía, al mismo tiempo que se estudia lo que España debe hacer en el otoño, si para entonces el Covid-19 reaparece de nuevo.

Hasta ahora, el Gobierno y su gestión fueron un caos. Si fuesen humildes y aprendiesen de los errores y de otras experiencias, todavía están a tiempo de que la propaganda termine siendo verdad.

El Astrolabio ( ABC )