EL DOCTOR HACE HISTORIA

Un «artista» de vocación tardía (tiene casi medio siglo y no se le conoció «obra» alguna hasta que cumplió los 40) pintarrajeó ayer la lápida de Franco en el Valle de los Caídos. Lo grabó todo un amiguete suyo. Casi un desconocido en el circuito nacional del arte, el profanador ha visto el cielo abierto para hacerse algo famoso, aunque sea durante un rato, una vez que el doctor Sánchez ha sido capaz de «resucitar» el interés por Franco, de tal manera que ni la labor propagandística de la Fundación Francisco Franco había conseguido que se hablase tanto de él.

Languidecía, por ejemplo, el interés por visitar la basílica de Cuelgamuros hasta que el «Gobierno de expertos» -como motejó la prensa progre al gabinete ministerial- decidió hacer bandera de sacar de allí el cadáver enterrado el 23 de noviembre de 1975 junto a la tumba de José Antonio. Patrimonio Nacional, gestor administrativo del complejo, comenzó entonces a frotarse las manos pues fue abrir la boca Carmen Calvo con los planes del desentierro y comenzaron a multiplicarse exponencialmente los visitantes.

Solo en agosto pasado más de 60.000 (a 9 euros por persona) lo que supone un incremento de más del 75 por ciento. En septiembre, nuevo récord mensual, un 112 por ciento más que en el mismo mes de 2017. Se está hablando muy frívolamente de las capacidades reales de Sánchez, pero el estadista del barrio de Tetuán es un dinamizador extraordinario en algunos campos.

Lleva el Gobierno socialista dos días haciendo «historia» con Franco de por medio y eso que todavía no ha exhumado su cadáver. Anteayer consiguió que el Vaticano emitiese un insólito comunicado dejando por embustera a la vicepresidenta del Gobierno, por atribuir un inexistente pacto con la Santa Sede para impedir el nuevo enterramiento en la cripta de La Almudena. Y un día después asistimos a la profanación de la tumba, sin que se recuerde en el Valle de los Caídos un acto vandálico similar al de ayer.

Cuando cumplió cien días en La Moncloa, Sánchez hizo bandera de «gobernar el cambio, con un Ejecutivo feminista, europeísta y social y que hace lo que dice. Seguimos». El que sigue en el Valle es Franco pese a que según el doctor tenía que estar fuera «antes del verano». Eso sí, lo cierto es que no dijo de que año.

Álvaro Martínez ( ABC )