EL DOCTOR SÁNCHEZ…¿ SUPONGO ?

Sánchez cometió el error garrafal de no decir al verdad en sede parlamentaria cuando aseveró campanudo que su tesis, sobre la que hay sospechas de plagio, era de acceso libre.

Justo al día siguiente de sus primeros 100 días de gobierno y nada más expresar su deseo de sostenerse en La Moncloa nada menos que hasta el 2030, como hizo el domingo en Oviedo para reivindicar unos frutos en semilla, el presidente Sánchez empezó a sufrir los primeros síntomas graves de una maldición que perdió a Felipe González. Fue a raíz de que algunos palafreneros tuvieran la ocurrencia de regalarle el oído con que aquel PSOE igualaría los más de 70 años de poderininterrumpido del PRI en México.

Aquella arrogancia de un PSOE ensoberbecido devino en maldición que le cegó y arrastró en su caída a las instituciones bajo su encomienda. Resultó tan perjudicial para el sistema como la “venganza de Moctezuma” para el normal funcionamiento del organismo humano. Ya advirtió el poeta sobre cómo cambian las cosas con la mudanza de los días.

En esos 100 días, Sánchez ha corrido a 100 -incluso a mayor velocidad subido a aviones y helicópteros- para hacer una política de todo a 100 enormemente útil para su notoriedad y contentar a su variopinta coalición de apoyos. No obstante, fue regresar de la capital asturiana e iniciar su semana de perdición. A las pocas horas del festín asturiano ad maiorem gloriam suam, cumplíose el viejo adagio latino: Post festum, pestum con una ministra de Sanidad obligada a dimitir -la segunda en tres meses- por plagiar un montón su trabajo de final de máster en el seno de un Gobierno que parece el camarote de los hermanos Marx.

Francisco Rosell ( ABC )