EL DUDOSO PROSELITISMO DE GRETA

Bien estará que la Cumbre del Clima de Madrid contribuya a la toma de conciencia necesaria para la lucha efectiva contra el calentamiento global.

Se trata de una causa transversal que nos interpela a todos, ciudadanos y gobiernos.

Pero en aras de esa misma tarea de concienciación cabe preguntarse si la figura de Greta Thunberg, revestida de un mesianismo impropio de su edad, no resultará contraproducente para el propósito que persiguen sus promotores.

Greta culminó ayer un peligroso viaje trasatlántico de tres semanas en catamarán hasta Lisboa, donde fue recibida como un icono pop y desde donde partirá a Madrid.

Estos alardes propagandísticos protagonizados por una adolescente de discurso dogmático no ayudan a sumar escépticos a la causa.

El Mundo