EL ERROR MARLASKA

Marlaska comete el error de creerse que los ciudadanos somos tontos. En eso podría incurrir Fouché, ministro de Policía de tres regímenes distintos en la Francia revolucionaria y posrevolucionaria.

Era otro tiempo y él era un hombre francamente brillante, aunque terminó su vida de manera lamentable. Marlaska no es Fouché. Se permite, entonces, explicar la destitución del coronel Pérez de los Cobos por una campaña de renovación de la Guardia Civil.

Como si su intervención en el requerimiento de informes policiales del 8-M no fuese ya información compartida por millones de españoles.

Ahora, además, pretende acallar el malestar en la Benemérita con una subida salarial que mezquinamente ha estado retrasando y que ya fue aprobada por el Gobierno del PP.

El ciudadano medio está estupefacto, pero sobre todo le asalta el miedo sobre la falta más absoluta de escrúpulos a la hora de contaminar la acción de la Justicia.

¿Qué pensará el magistrado García Castellón que ha solicitado a la Policía un informe acerca de la destrucción de la tarjeta del móvil de la asistenta de Iglesias?

¿Se puede fiar o estamos ya en el modelo policial chavista?

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor