EL FALCON DE LOS NIÑOS POBRES

De Macron a macarrón (de macarra) hay más letras que fonética. Sobre todo si afrancesamos la pronunciación. Sánchez ha querido robarle a Rivera el título de Macron español. El footing (palabra noventera) en Moncloa, las gafitas de sol, las manazas… son la paletada con la que Snchz pretende emular las puestas en escena del presidente francés con la torre Eiffel o Versalles de fondo.

Pero para los socialistas, la grandeur es más bien la glandel, como si fueran los chinitos que tocan la malaca. O sea: porque me sale de ahí,del glan. Así que se cogió el avión presidencial y se fue en Falcon al FIB sin agendarlo oficialmente. A algunos el gesto les recuerda a cuando Guerra se cogió el Mystere para irse a ver a Curro Romero a la Maestranza.

Pero, ¿qué quieren que les diga? La promesa de un trincherazo del faraón de Camas no se puede escuchar en Spotify. Y además, lo de Sánchez es una falta de delicadeza considerando que lo primero que hizo al llegar a Moncloa fue anunciar la creación de un comisionado para la pobreza infantil en España… ¿Y cuántos niños comen de lo que gasta el Falcon? Qué bien sabe la demagogia.

Los españoles aún tenemos muy reciente la crisis económica de la que nos sacó Rajoy (o eso dice él): el peligro de derrumbe que escribió Pedro Simón, las autopistas a ninguna parte, las cataratas secas y los aeropuertos sin aviones (como el de Castellón) en el que ahora aterrizan los falcon presidenciales. [Dos veces además porque hubo que hacer cuatro trayectos].

Este es el motivo por el que muchos observamos con horror el despilfarro que promete Sánchez. El Falcon festivalero, el bable, el chapurriau, los subvenciones para informes para dar más subvenciones y de fondo, el perpetuo chantaje del nacionalismo. ¿Que el PP veta los presupuestos? Pues decretazo. Un gobierno que gobierna sin votos y sin el senado.

Por eso es normal que nos tengan hablando de Franco. [Ya verán como lo sacan del Valle de los Caídos un 15 de agosto]. Desde que Sánchez anunció su intención de exhumarlo, unos se acuerdan de los falangistas que violaban a las hijas antes de fusilar a los padres. Y mientras, la señora franquista (la que logra los picos de share en las tertulias) cuenta que a la hermana de Dalí se la llevaron a una checa para violarla en grupo durante una semana. ¡Sería la manada!, pensará Carmen Calvo. O la de esos religioso a los que les cortaban los testículos antes de morir y se los metían en la boca. Eso, eso.

Sí, el nuevo macarrón.

Emilia LanDaluce ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor