EL FARAÓN DEL FALCON

Pedro Sánchez no pacta porque no sabe, no puede y además no quiere.

Un análisis somero de lo que hasta ahora ha sido su comportamiento político nos lleva a la conclusión de que el Presidente del gobierno en funciones está incapacitado para llegar acuerdos si eso significa compartir poder .

Como mucho es capaz de hacer concesiones, regalar lo que no es suyo, pagarle a los independentistas catalanes la fiesta con el dinero de todos, y entregar trozos de la soberanía nacional a los que se la piden, si a cambio le dan su apoyo parlamentario.

Está dispuesto a todo eso y mucho más siempre que nadie le exija compartir el poder. Por ahí no pasa y no lo hace porque se lo impide su soberbia y su sed inagotable de tener en sus manos el dominio exclusivo de España.

Durante estos días se ha visualizado esa forma de ser y de pensar en las negociaciones leoninas que han mantenido con Podemos. La desidia , la ausencia de voluntad por llegar a acuerdos con un partido que tiene muy claro lo que quiere y que nunca lo ha ocultado ha conducido a un fracaso que para Pedro Sánchez es un éxito personal.

Sánchez quiere eternizarse en la provisionalidad institucional que le permite la ley. Es feliz engañando a unos, ninguneando a otros y despreciando a sus oponentes políticos . Cabalga subido a un Audi blindado, un Falcon del ejército del aire y las encuentras de Tezanos. No necesita más. Rodeado en Europa de inconsistentes,anti sistemas y mediocres – el último en llegar ha sido Boris Johnson- se siente en un salsa.

Mientras tanto la oposición española está a por uvas y quienes proyectan joder del todo a este país preparados para hacerlo. He conocido y tratado a lo largo de las últimas décadas en política a todo tipo de personajes :brillantes y necios, valientes y cobardes, honrados y sinvergüenzas, con cabeza y sin ella, simpáticos y vomitivos, trabajadores y ociosos, imprescindibles e inútiles, patriotas y traidores, pero siempre hubo detrás de ellos una organización política que imponía reglas y los moderaba.

Ahora no y por eso observo el panorama con infinito desprecio, aunque no creo que tanto como el que el periodista y editor de voz populi, Jesús Cacho, ha exhibido en las líneas que le dedica en su periódico a Pedro Sánchez , y que transcribo a continuacion como guinda de este pastel.

*Es un majadero integral, impostado hasta el ademán, necio hasta para posar, falso hasta para fingir. Mal pertrechado para el cara a cara, su carácter revela la edad mental de un niño de primaria que se enfada a las primeras de cambio y protesta cuando le quitan el juguete, le cantan las cuarenta o simplemente le llevan la contraria.

Un tipo irascible que tuerce el gesto y pierde los nervios a la menor contrariedad. Un fatuo fascinado por la arboladura de un físico que corona una cabeza vacía de contenido. Un cero a la izquierda intelectualmente hablando. Una ambición de poder sin límites y sin ideología conocida. Un peligro, desde cualquier punto de vista, como presidente del Gobierno.*

Diego Armario