EL GOBIERNO, CON EL GOLPE

Aunque detengan a cien mil corruptos de diez mil municipios en diez minutos, dicen que por una trama que cobraba para poner más semáforos y, por ende, más multas, lo realmente grave, ayer y hoy, es la entrega de los golpistas catalanes a sus bases “de arraigo” (Sánchezpixit et dixit), fechoría que coloca al Gobierno en el bando del Golpe y en contra del que lo combate.

Aunque legal, era falso e ilegítimo el argumento de la moción de censura, la sentencia del amigo de Garzón según la cual el PP era un partido corrupto y Rajoy mentía a los jueces, pero no se le deducía falso testimonio. Ceder en sólo un mes a todas las reivindicaciones de etarras y golpistas es mucho peor y pone al Gobierno en situación de clara ilegitimidad.

Sánchez miente al declarar “sustanciada la instrucción del caso”. Poco después de decirlo, conocíamos más pasos de Llarena sobre la imputación de malversación de fondos. Es un proceso que el juez ha explicado minuciosamente y en correctísimo español en el auto de procesamiento de Puigdemont y que sólo deja una salida al Ejecutivo: perseguir el Golpe, que continúa, o sumarse a él, que es lo que ha hecho. Pero hace más: Carmen Calvo respondió ayer a la demanda de ERC de un “referéndum pactado” con el Gobierno, o sea, ilegal, y prometió “un diálogo sin cortapisas”, que así llamará ella a la Constitución: “La Cortapisa”.

Como el Gobierno no tiene facultades para promover ese referéndum contra la Constitución, entendemos que está dispuesto a cargársela. Eso votó, rompiendo la disciplina parlamentaria del PSOE, la ministra Batet, ahora encargada de masajear diaria y obscenamente a los golpistas, que para una nacionalista como ella son “todos los catalanes”. Vamos, que echa de Cataluña, política y realmente, a la mitad que es y se siente catalana y española.

Nanomarlaska, antaño Grande, dice que a los presos terroristas y golpistas se les da “un trato individual”. Falso. Lo prueba que los visitara Iglesias (felicidades) y los traslade en bloque, no de uno en uno, a lo que Sánchez llama “zona de arraigo”. Ese “arraigo” es la base social del Golpe, al que el Gobierno suma apoyo logístico, y es más grave que la moción dizque por corrupción: borra la legitimidad de origen por la ilegitimidad de ejercicio. Por una moción entró Sánchez, por otra moción puede salir.

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor