EL GOBIERNO ES EL VIRUS

A este Gobierno le dan igual los muertos. Lo que le interesa es la propaganda ‘goebbeliana’ para salvar su pellejo.

Aumenta la esperanza. Los contagiados no suben como días atrás y los fallecidos están bajando aunque siguen siendo cientos a diario. Lo más positivo es que sube mucho el número de personas recuperadas. Vamos a ver cómo se comporta el número de contagiados y fallecidos con el proceso de desconfinamiento, mal llamado “desescalda”.

A todos nos preocupa tanto o más la cantidad de ciudadanos que fallecieron solos; en gran medida una generación que nació en la postguerra, sufrió todo tipo de calamidades y levantó el país con sacrificio y esfuerzo. El pago que recibieron fue la falta de atención por inexistencia de material sanitario. Incluso algunos discriminados en “triajes”.

Ha tenido que ser muy duro y triste comprobar situaciones impensables que no imaginábamos ni en los peores sueños. ¡Todo mi desprecio al Gobierno socialcomunista por su ineficacia, incompetencia e inhumanidad!

Es intolerable que el Gobierno de Pedro ‘Plagio’ Sánchez repita, cual loro aturdido, que se han seguido puntualmente las recomendaciones de los expertos. Mentira solemne e hipocresía vulgar.

Desde febrero se sabía la peligrosidad, pero los expertos seguían tirando chinitas al charco y recomendando acudir a las manifestaciones aventadas por quien –entre otros ‘virus políticos’– sigue volviendo a casa “sola y borracha”, llamando “fascista” al cantinero o pidiendo a la Unión Europea soluciones del mismo nombre. ¡Cuánta ignorancia desaprovechada y cuánto analfabetismo funcional de una “menestra” sin relevancia, sin sentido, sin necesidad, pero SÍ voceadora cual verdulera mañanera!

Vuelvo a los expertos porque, según ellos, no iba a pasar de una gripe. ¿Qué deberíamos hacer con esos expertos de calcetín roído? ¿Asumirán su responsabilidad en proporción a su error de cálculo? Hace unos días, en “Cuarto milenio” dieron un repaso de escándalo a todos estos predicadores y vendedores de botijos asedados y ‘burras solteras’. Lo mejor de todo es que también se explicó en el mes de febrero que esta pandemia iba a ser tal cual es.

Por cierto, a ver qué dicen ahora los periodistas y analistas de “Sextrola” o el “matrimonio funerario”, Pastor-Ferreras. Vaya ridículo que se han tragado; eso sí, lo han maridado con 15M de euros, a repartir entre los estómagos agradecidos.

Y todo con la condición de que hablen bien de la nefasta gestión del Gobierno o quiten voz a quienes pretendan cortar la verdad. Estamos ante la dictadura de la comunicación, ejercida por periodistas que — hasta hace cuatro días– exigían a otro Gobierno el constitucional derecho de libertad de expresión.

Me sorprende que no dimita nadie cuando gobierna la izquierda. Son como lapas ante un sueldo público. Les da igual que seamos el foco mundial de la epidemia o que 42.000 sanitarios permanezcan infectados. Eso sí, desde “Sextrola” de Roures, con la bendición de George Soros (magnate y financiero húngaro) ya se ocupan de dar a entender que la gestión ha sido la adecuada. Hasta Sánchez cae en la paranoia de creérselo.

No por casualidad dijo un psiquiatra hace unos meses que “es un enfermo”. ¡Cómo se lo está pasando el chavista, Iglesias, viendo la inutilidad del presidente a quien aspira a relevar! Y no nos olvidemos del esperpéntico trato del vicepresidente, Iglesias, a las residencia de ancianos: todo un parásito de ciudad mostrando lo que le es habitual: su inutilidad.

Siempre me quedaré con hechos y no con palabras. “El hipócrita –decía Ambroise Bierce—es alguien que, profesando virtudes que no respeta, se asegura el beneficio de parecer ser lo que respeta”. Mucha de esa hipocresía también la vemos estos días en aquellos personajes del “No a la guerra”, “Nunca Màis”, “Presidente asesino”,…

No dejen de ver el video de uno de los Bardem soltando sapos y culebras contra Rajoy y su Gobierno en los momentos del Ébola; hoy tendría que estar enterrado de vergüenza junto a “la Roja”: no me refiero a Dolores Ibárruri sino a Pilar Bardem.

La ideología carente de ética es simple veneno. Pero insisto en que se podían haber evitado miles de muertos si el Gobierno no hubiera sido tan despótico e inhumano. A este Gobierno le dan igual los muertos.

Lo que le interesa es la propaganda ‘goebbeliana’ para salvar su pellejo. Es vomitiva su actitud, por eso no tendrán perdón y ya llevan el estigma del desprecio.

Si el ‘bichavito’ tiene un mínimo de decencia, debería dimitir, pero no sin antes pedir perdón.

Cartas al Director ( El Correo de España )