Tras el polémico recorte a la pensión de las madres trabajadoras, la siguiente ocurrencia del Gobierno de Sánchez e Iglesias parece encaminada a un clásico socialista: subir los impuestos.

Para octubre espera tener aprobado el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, un aumento de las bases de cotización, lo que afectaría a los salarios que superen los 48.840 euros.

Al parecer, el nuevo baremo de ‘rico’ está ya a esos niveles para el Ejecutivo social-comunista, que con el fin de arreglar la asfixia de la Seguridad Social también persigue un aumento de los años que se tienen en cuenta para calcular la pensión.

Guerra sin cuartel al bolsillo de los ciudadanos en el ministerio que sea, ya sea el de Hacienda, el de Seguridad Social o cualquier otro del área económica de un Gobierno que parece que es consciente de que se le ha ido la mano en el gasto en los Presupuestos y ahora, a toda prisa, persigue corregir ese desequilibrio con la típica solución que siempre encuentra el socialismo: el hachazo fiscal.

ABC

viñeta de Linda Galmor