EL GUERNICA, HISTORIA DE UN EMBAUCO

El cuadro más famoso del mundo es el más embustero, pues no representa ningún bombardeo, ni es antibelicista, ni fue creado altruistamente. Representa la muerte de un torero, Picasso cobró un dineral por él y fue mera propaganda comunista en plena última guerra civil Española.

Sigo haciendo artículos gracias a esa maravilla que es la paranoica Ley de Memoria Histórica, fuente inagotable de refutaciones. Que en 2020 el rojerío internacional, que colapsa el orbe intelectual y sociopolítico, siga idolatrando este cuadro y a este multimillonario, es algo que no podemos seguir pasando por alto.

Pueden ser mayoría, pueden ser poderosos… pero como no tienen la razón, son fácilmente vencibles. No hay mayor victoria que el triunfo del intelecto sobre la barbarie, pese a que esta siga imperando. Y ese triunfo ya lo tenemos garantizado. Ahora sólo nos falta entenderlo, porque la razón bien explicada acaba siendo aceptada hasta por los más fundamentalistas.

No es de extrañar que este cuadro falaz esté expuesto permanente en el Museo Reina Sofía. El icono comunista en un museo con ese nombre… es que no se cansan de hacer el ridículo… y su anterior ubicación en España fue El Casón del Buen Retiro, que era parte del Palacio del Buen Retiro de Felipe IV. ¡Es que no se cansan de hacer el ridículo!.

Y su anterior ubicación, fuera de España, fue el Museo Moma de EEUU… ¡el país más anticomunista del mundo, en esa época sobre todo!

¡ Ay! qué esto es un no parar de reír, amigos.

César Bakken ( El Correo de España )