EL HEREU

Cataluña, para desgracia de su sociedad, va a seguir cabalgando a lomos del disparate, toda vez que Puigdemont ha decidido testar de manera provisional a un radical, Quim Torra, que lo embarrará todo. A lo peor, acabará teniendo razón Rivera cuando solicita el 155 de nuevo. Atentos, porque el caos está garantizado con este perfil de candidato a presidir el gobierno catalán. Tiempo al tiempo.

Parece evidente que, con amplio consenso, el Estado deberá volver a intervenir esa autonomía para que, de una vez por todas, se logre restituir el orden y se evite la quiebra económica, además de restaurar la legalidad constitucional.

De no ser así, auguro que, de la mano de este xenófobo que han colocado para reemplazar al liante prófugo, no vienen épocas de sosiego ni crecimiento para los catalanes. Amenazan días de furia. Cataluña ha sido una tierra privilegiada de España.

Una parte de sus ciudadanos se ha empeñado en arruinarla y dejar la peor herencia a sus descendientes: odio.

El Astrolabio ( ABC )