Durante su estancia en Nueva York y preguntado respecto a esa denuncia admitida a trámite, bueno y ya en marcha, pues se están recabando declaraciones de implicados y testigos, que un abogado de Torremolinos ha presentado en Zaragoza y en el correspondiente reparto judicial ha caído en el Juzgado de Instrucción número 7 de la capital maña, que preside el magistrado Rafael Lasala.

Difícil lo tiene la Justicia en este caso, pues después de muchos años de enredos, ya no se sabe que es blanco y que es negro, o en que situación verdadera se encuentra tanto el territorio denominado «Sáhara Español» y sobretodo los que allí nacieron o los hijos de estos que ahora viven en Argelia.

¿Por qué?, pues es fácil de explicar, solo una palabra para empezar: Avaricia y otras para terminar: Desprecio a los habitantes del Sáhara, desprecio a los españoles que creían en una España con valores cristianos y sobretodo cobardía y traición de quien solo piensa en saquear a su Patria, en la que estaba incluido ese territorio.

El cual, y tras una adecuada transición, se había comprometido a dar la independencia de España, el almirante Carrero Blanco antes de su muerte, y por escrito a la Yemáa (creada en su última configuración en 1967 por decreto la Asamblea General del Sáhara) que representaba a los notables de aquel territorio.

Ni que decir tiene que ese fue en su momento uno de los tres motivos que llevaron al almirante a subir a los cielos con su coche oficial y su escolta y chófer incluidos. Pero aquellos que traicionaron al Almirante y a España por un puñado de dólares, siguen ahí, por supuesto, con las mismas apetencias, que son los bienes que atesora aquella tierra y su importancia estratégica en la plataforma oceánica canario-sahariana. Aquellos cobardes y traidores, de los cuales todos conocemos los nombres, siguen vigilantes, para que el fruto de su ignominia no se pierda y en ello están.

Pero, con el paso del tiempo los iletrados cobardes, que ya en su momento desconocían la legalidad española y por supuesto mucho más la legalidad internacional, han actuado como les parece con tal de conseguir sus objetivos, el principal de ellos el saqueo de aquellas tierras ricas en minerales, gas, petróleo, oro, etc… y de paso seguir sacando beneficios con la invasión musulmana de las aguas, las islas, y las ciudades de soberanía española en el norte de África.

La ley que algunos invocan, pero que desconocen ellos y sus asesores chupatintas y chupa mas cosas que se llevan un importante pellizco de nuestro presupuesto nacional, aunque lo que aspiran es a llevárselo todo, absolutamente todo lo que puedan antes de terminar de destruir al Estado Nacional mas antiguo de Europa, es decir: España.

Lo cierto es que Pedro Sánchez respondió en rueda de prensa durante su estancia en Nueva York que su ejecutivo «hizo lo que debía y cómo debía» al permitir la entrada por razones humanitarias a Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, el pasado mes de abril. Rematando lo dicho con un rotundo: estuvo «de acuerdo con la ley».

Pues su acuerdo con la Ley nos trajo una crisis sin igual con Marruecos, que desembocó en algo, que en el fondo le gusta al Presidente del Consejo de Ministros, y es la entrada en total y absoluta desbandada de miles de menas, para que se repueble España con musulmanes de todo pelaje y condición.

De hecho ahora mismo tanto en Melilla como en Ceuta, la población mayoritaria es musulmana. Y no solo allí, sino que gracias al continuo goteo de pateras, la población musulmana de Lanzarote y Fuerteventura es preocupantemente cercana y paralela a la española.

Pero no hay problema, de hecho yo no confirmo lo que otros en sus digitales que dicen que la actuación española provocó una gravísima crisis diplomática con Marruecos. Para nada. Marruecos y su Sultán hacen lo que les viene en gana y crean y desestabilizan la política española con la colaboración, conocida por todo el mundo, de aquellos que siendo españoles trabajan para Marruecos por una módica cantidad de dinero. Y en este caso le han hecho el juego «al comendador de los creyentes«, o sea al rey marroquí.

En definitiva nos encontramos por una denuncia de un abogado, en representación de alguien no concretado contra una ministra y sus adulteres, a los que se pretende llevar a juicio por unos delitos menores, muy difíciles de probar, sobre todo el de la identidad y nacionalidad de Brahin Galhil, ya que estos iletrados del desgobierno, desconocen que para la ONU, nuestro país sigue siendo la Potencia Administradora de ese territorio, y que por lo tanto, se les puede aplicar el concepto, que nunca quiso Franco de súbditos de España, cuando les debiera corresponder en justicia el de nacionales.

Pero buenos como esta gente todavía no se ha enterado de las Resoluciones de la ONU, de las sentencias del Tribunal de la Haya, incluso siguen sin enterarse de la política seguida por los gobiernos españoles de las años sesenta y setenta del siglo pasado, pues tienen que inventarse un DNI falsificado, un lío con los aviones que van y vienen y hasta un falso diagnóstico de COVID19, cuando en realidad el problema era otro.

Yo no entiendo nada, ellos no conocen la historia política de España, el CNI lía a su Gobierno y permite que el Gobierno de Marruecos se entere de lo que se hace aquí y de paso funcionarios como el que dirige la Base Aérea de Zaragoza son tratados bajo órdenes como si quien las diera fuese militar y con explicaciones propias de Venezuela.

Dislate pues total y absoluto. Si algún día la madeja se deshace, descubrirá el señor Juez Instructor de que el Líder de Polisario y sus seguidores nacidos en el Sáhara, tienen derecho a un DNI español y no hace falta que lo falsifiquen, sino sabe la legislación a aplicar, puede apuntarse en un curso de desmemoria histórica y que se lo expliquen.

Y otro día les cuento esa legislación y que pintan en ella Serrano Suñer y el abuelo del presidente Aznar y ahí lo dejo….

José Antonio Ruiz de la Hermosa ( El Correo de España )