EL INDEPENDENTISMO SE ADUEÑA DEL FORO PÚBLICO

Que la radicalización de los independentistas está haciendo cada vez más difícil la normal convivencia ciudadana en Cataluña es una desgraciada realidad, tal como se ha vuelto a evidenciar en Vic. El Ayuntamiento, dominado por el secesionismo, se va a personar judicialmente contra el conductor que embistió a gran velocidad las cruces amarillas que copaban toda la plaza mayor de la localidad para exaltar a los políticos golpistas presos.

Nada justifica la temeraria acción de este hombre. Pero del mismo modo en que cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo, los independentistas quieren poner el acento en este hecho aislado y producto probablemente del hartazgo, para alejar de sí mismos la responsabilidad por elgravísimo clima de crispación que están generando.

Los espacios públicos son de todos, y es intolerable que desde hace meses playas o plazas se estén llenando de símbolos que pretenden excluir a la mitad de la población. La libertad de expresión también tiene sus límites. Y los ayuntamientos deben mantener la neutralidad en la gestión de espacios públicos y actuar para evitar riesgos de conflicto. Justo lo contrario de lo que se está haciendo en Vic y en otros municipios cuyos regidores siembran el odio.

El Mundo