EL INFAME

La infamia se subdividía en varios tipos, entre los que estaba la Infamia facti, la que traigo a colación porque creo que es la que viene al caso, consistente en una disminución del honor más o menos grave, y que estaba fundada en la sentencia moral de los conciudadanos, en la opinión pública, y daba lugar a notables consecuencias jurídicas, siempre desfavorables para la persona turpis o villis.

La infamia llevaba consigo la pérdida de los derechos políticos y la capacidad de postulare, es decir, de estar en juicio como representante de terceros y de intentar acciones de interés público, es decir lo que hoy diríamos como inhabilitación pero no solo con la la pérdida de los derechos políticos inherentes sino también de los derechos civiles.

Sin remontarme mucho atrás, en estos turbios y deleznables tiempos políticos que nos ha tocado vivir, hay muchos candidatos, muchísimos, pero alguien parece tener todas las papeletas para encajar como anillo al dedo a lo que les he contado. ¿A qué saben de quién se trata?

José Enrique Villarino ( El Correo de Madrid )