EL INSÓLITO CASO DE PUIGDEMONT

Es una pena que el caso de Puigdemont, jurídicamente hablando, no fuera objeto de análisis en el XXVI Congreso Mundial del Derecho, celebrado en Madrid hace dos meses.

Los 2.000 juristas de 70 nacionalidades diferentes se hubieran quedado estupefactos de cómo el ex presidente de la Generalitat juega con el Derecho, hasta el punto de que se ha convertido en un caso insólito de cómo se pueden torear las normas lo mismo que hace El Juli con el toro. Se acabarían preguntando si Spain is different desde el punto de vista jurídico…

Si digo esto es porque, desde hace dos años, Puigdemont anda por Europa riéndose de algunos jueces españoles, logrando vivir en libertad cuando fue el protagonista del golpe de Estado que sufrió Cataluña en 2017 y cuyas secuelas todavía no han acabado.

En otras palabras: Puigdemont solamente podría obtener el acta de diputado europeo si cumple previamente los requisitos que se señalan en la legislación española y que consisten en recoger su documentación en la Sede de la Junta Electoral Central y prestar el debido juramento a la Constitución (artículo 108.8 de la LOREG)

Todo esto, como diría Valle-Inclán, es un esperpento jurídico que se debería estudiar en las Facultades de Derecho para demostrar lo que no se debe hacer en un Estado de derecho.

En definitiva, el deseo del ex president fugado parece que es semejante al del rey de Tailandia, que acaba de subir al Trono, pero nadie le vera sentado mucho tiempo en él, porque vive desde hace años y seguirá viviendo fuera del país.

Jorge de Esteban ( El Mundo )