La Justicia está cada vez más cerca de desvelar la farsa electoralista montada por Pablo Iglesias para presentarse como una víctima del ex comisario Villarejo.

Después de las declaraciones a este periódico del ex coordinador del equipo jurídico de Podemos, José Manuel Calvente, el juez García Castellón ha decidido interrogarlo como testigo del caso Dina para dilucidar si, tal y como aseguró a EL MUNDO, todo fue «un montaje».

Y que para mantenerlo oculto, la dirección de Unidas Podemos decidió despedirlo bajo la acusación de un inexistente acoso sexual contra la abogada del partido, Marta Flor, que ha sido ya archivada por la Justicia. De esta forma, la Audiencia Nacional estrecha el cerco contra el actual vicepresidente del Gobierno, al que podría acusar de simulación de delito por haber denunciado el supuesto robo del móvil de su asistenta Dina Bousselham.

Ésta, por su parte, había confesado a Calvente que las filtraciones de conversaciones de su teléfono no procedían de Villarejo, sino que las había realizado ella misma.

La investigación judicial está poniendo en evidencia que Pablo Iglesias mintió presuntamente sobre un asunto que utilizó de coartada electoral para crear el relato de que las cloacas del Estado le estaban espiando a él y a su partido. El vicepresidente del Gobierno debe ya acabar con esta farsa y colaborar con la Justicia para aclarar lo sucedido.

El Mundo