La investigación de un juzgado sobre la presunta financiación ilegal de Podemos a través de la consultora Neurona ha permitido aflorar una factura por valor de 30.000 dólares pagada al que fuera número dos de la formación, Juan Carlos Monedero, que se sospecha que es falsa.

Las indagaciones judiciales apuntan de momento a que Neurona era solo una tapadera para encubrir pagos ilegales de dinero por servicios inexistentes de asesoría y consultoría en procesos electorales, algunos de los cuales pudieron recaer después en dirigentes del propio partido para su lucro.

Días atrás la Audiencia Provincial de Madrid asestó un varapalo a Podemos reafirmando la investigación, y la propia Fiscalía Anticorrupción sospecha que el objetivo final era financiar irregularmente a la formación. Podemos tendría fácil replicar: con aportar los trabajos de asesoramiento, serviría.

Pero Iglesias calla porque nadie cree que existan.

ABC