EL MIEMBRO Y LAS MIEMBRAS

Bien que se ve la cara
Que el Iglesias tiene de Dictador;
Aunque parezca rara
Y dicha sin pudor,
Es la palabra que le irá mejor,

Si un día llega a ser,
¡Joder!, el Presidente del Gobierno:
No será raro ver,
Con su mirar tan tierno,
Como a la Derecha la manda al cuerno

Sin perder un instante;
Si en San Jerónimo ostenta el Poder,
Será éste su talante:
Del Congreso el Premier,
Y Franco a su lado un torpe ujier,

Aunque su Dictadura
Abrió la senda a un remanso de paz…
Pero este caradura
Hará la Santa Faz,
O El Entierro del Conde de Orgaz,

La España que él forjó
De pie y cara al sol: «Una, grande y libre»…
Y qué a este gachó,
Con sabor a jengibre,
Por ponerla de rodillas le vibre

Ahora el corazón
¡Manda abismos!…Pero está de lleno
Dentro de la razón:Al suyo, jardín ameno
ranco, y él al lado de Franco… ¡cieno!.
Y que a la inteligencia
Má simple no le sea esto un atranco,
No hace falta más ciencia:
Si Franco no fue manco,
El Iglesias más Dictador… ¡que Franco!.

II

Como portavoz arrastra
De tal modo las palabras,
Que aunque no sean macabras,
Nos las arrea la Lastra
Como a un hato de cabras…
Debe tener, señoría,
Cuanto menos un respeto,
Pues si su amo es paleto,
Quien oye tanta porfía
A tanta coz pone veto;

Más que fija, su mirada
La tiene desparramada,
Pues cuando mira a la gente
Para ponerla al corriente,
Decir, ¡jo!, no dice nada…
Si a los suyos maldice,
O a la Oposición bendice,
No se sabe… Tal parece
Que a aquellos martes y trece
Y a estos al Circo Price;

El Iglesias mira y calla,
Pues perdida la batalla
De sustituta más ducha,
Ha roto sin más la hucha
Y ha tirado de morralla…
Con la Montero al alba
Y con la Lastra al ocaso,
Ha dado atrás otro paso:
Una por de ideas calva,
La otra por de seso escaso;

Pero ahí andan las dos
Como quien cura una tos,
A lo suyo: ir en pos,
Si no lo remedia Dios,
De jamás decir… ¡adiós!.

Salvador Monzó Romero ( Periodista Digital )

viñeta de Linda Gamor