Una vez más, la negociación de los Presupuestos Generales del Estado se ha convertido en un mercado persa en el que el nacionalismo y el independentismo compran porciones de España a precio de saldo. El PNV, frente al rechazo taxativo que mantenía Defensa hace solo unos días, ha sonsacado al Gobierno el control de los terrenos del simbólico cuartel militar de Loyola, en San Sebastián, lo que supone un hito inédito en nuestra democracia de cesión camuflada de competencias en materia de Defensa a un Ejecutivo autonómico.

Del mismo modo, ERC ha logrado de La Moncloa un compromiso para que Cataluña no tenga restricciones en el control de su gasto y para forzar a la Comunidad de Madrid a subir impuestos en lugar de bajarlos.

Pedro Sánchez no gobierna a los españoles con criterios de equidad, sino entregado al chantaje de los partidos que le mantienen en La Moncloa y lindando con la inconstitucionalidad de muchas de sus decisiones.

ABC