EL PAÍS HORRIBLE

Pablo Manuel Iglesias nos lo ha explicado bien desde su cabal atalaya en la tele al rojo vivo. España es un país terrible, hundido en la miseria y donde «la gente» agoniza explotada por una «casta» de sinvergüenzas. Esta situación agónica no es fruto de la casualidad, sino de una siniestra trama. Algunos pánfilos estábamos en la inopia, pero el líder del partido comunista nos ha abierto los ojos: el desastre atiende a que seguimos bajo la bota de Franco, aunque no nos percatamos.

Solo hay un modo de abrazar el progreso, y es «derribar el Régimen del 78». En cuanto sea abolida la Monarquía, nos cepillemos la Constitución que trajo la democracia, abrasemos al personal a impuestos, fumiguemos la libertad de expresión y aprobemos consultas de autodeterminación para que España se extinga y sea suplida por cinco minipaisitos; ese feliz día esto será la nueva Dinamarca. O mejor. España es hoy una calamidad, como bien señala el profesor Iglesias:

-La Universidad de Washington calcula que los españoles, a fuerza de vivir tan mal, seremos en 2040 el país con mayor esperanza de vida: 87,4 años (hoy somos ya los cuartos, con 82,9).

-A pesar de que como es sabido la sanidad pública fue desmantelada por Mariano Manos Tijeras, se da la excentricidad de que desde hace 26 años España es líder mundial en donaciones de órganos y trasplantes, operaciones complejísimas, que hoy se llevan a cabo hasta en pequeñas capitales de provincia.

-La economía, ¡una pesadilla!, como bien advirtieron en su día los profesores Krugman y Stiglitz, quienes en plena crisis vaticinaron con evidente acierto que España se vería forzada a salir del euro «en semanas». Durante tres años seguidos hemos sido el país grande de la UE que más ha crecido. Desde 2014 a 2018 se crearon dos millones de puestos de trabajo.

El modelo económico ha cambiado y hoy el país presenta superávit por cuenta corriente, algo insólito, y es una potencia exportadora. Pero evidentemente estamos como Burkina Faso, así que urge dinamizar la economía con más carga fiscal para las empresas, más cotizaciones y más trabas intervencionistas.

La Europa norteña cena verde con la huerta española y la gastronomía se ha tornado la más inventiva y observada. Da igual: somos una mierda. Voy acabando. España está exportando series con enorme éxito y cuenta con una generación de novelistas convertidos en «best sellers» internacionales. Además es un país seguro, alegre y solidario. Chorradas. A ver si desenterrando a Franco vamos saliendo de este espanto…

Luis Ventoso ( ABC )