Según mi previsión este malgobierno borde,  traidor, manirroto y criminal va a seguir alimentando, con dinero público y con privilegios, a todos a los que ha venido tratando así hasta ahora para perpetuarse en el poder tratando, a la vez, de mantener «sin mácula» su apariencia «filantropica» «democrática» y «de exquisita sensibilidad».
No van a tomar ninguna medida económica que pueda suponer una merma en su «estimación popular»,  para que, cuando esto reviente (y lo hará más pronto que tarde), tengan que intervenir grises funcionarios Comunitarios para tomar las medidas, principalmente de tipo económico, que ellos se han negado, intencionadamente, a realizar.
Después se victimizaran, echarán la culpa al «ogro Comunitario», porque «ellos nunca dejan a nadie atrás» (sencillamente los dejan a dos metros bajo tierra, y no precisamente porque les consiguen un trabajo en las cafeterías de la Estación intermodal de la Avenida de América en Madrid), y seguirán vendiendo la burra ciega con su verborrea de progresismo, que salimos más fuertes, que la violacion de los derechos de los padres sobre la educación de los hijos es algo cojonudo, nacionalismos asimétricos y desmemorias antidemocraticas, que sus políticas liberticidas y globalistas (que anulan a la persona) son la quintaesencia de la perfección y que un país sodomizado bajo el yugo del «papá Estado» es la arcadia soñada (para ellos, al igual que en todos los regímenes totalitarios comunistas a los que imitan, siempre lo es porque practican a la perfección la ley del embudo).
Lo que no consigo predecir (tendría que contactar con Casandra, un pitoniso o una sibila) es el grado final de éxito del PLAN DEL INÚTIL y si se materializa, de nuevo con éxito, la venta de esa mercancía ideológica averiada. Recuerden que antes de las elecciones del 2019, la PSOE se puso muy «duro» con los secesionistas catalanes y juro, y perjuro, que no pactaria con podemitas y bildutarras. Con eso y que viene la superultraextremisimafascita derechona les valió.
Posiblemente algún lector piense que no hace falta tener una capacidad predictiva notable para efectuar la previsión que he realizado y tengo que darle toda la razón. Pero he preferido «aventurarme» en algo todavía no materializado, que en otras cuestiones como el esguazamiento de España y la creación de varias republiquetas, porque en esa cuestión no estamos en la fase de las previsiones sino en la de los hitos, jalones o plazos (a gusto del consumidor).
La modulación temporal de esas secuencias dependerá, como en 1808, del hartazgo de los madrileños que, al fin y al cabo son los que, mayoritariamente, llevan pagando los privilegios y las orgias de los secesionistas vasco-catalanes.
Renunciar a sus sueños lascivos, de los últimos 40 años, de que sea Madrid quien pague sus vicios es algo difícil de asumir por parte de estos supremacistas sacamantecas.
P.D.: cualquier exprésion favorable hacia este malgobierno, o los carnuzos secesionistas, debe ser interpretada con la ironía de alguna de las partes de esta Carta.
Rafaél López ( El Correo de España )