EL PLAN GENERAL CONTRA LA DEMOCRACIA

El ultraje a los restos de Franco, pues no se trata de otra cosa, entra en un plan general para revertir la democracia acordada en 1976 por inmensa mayoría popular en referéndum. Democracia a partir del franquismo y no contra él, sino contra los rupturistas, que se sentían identificados con el Frente Popular y su “legalidad”. La democracia incluía la monarquía, decidida por Franco, y daba cierta importancia a la Iglesia católica, aunque esta ya llevaba tiempo descreditándose a sí misma con su apoyo a organizaciones comunistas, terroristas y separatistas.
El ultraje a los restos Franco es muy propio del partido que más ladrones y asesinos ha generado en España, ahora bajo el mando de una persona ligada familiarmente al negocio de la prostitución homosexual. Y entra en un plan más general, cuyos puntos básicos son, de manera próxima, la liquidación de las libertades políticas persiguiendo a los discrepantes de la totalitaria ley de memoria histórica; en segundo lugar el socavamiento de la monarquía, pues aunque esta pretenda hacerse “la loca” en relación con Franco, no existiría hoy sin este, y podría llegar a caer, como en el 31, sin que nadie la defienda; y por fin una ulterior corrosión de la Iglesia.
A quienes no somos católicos ni monárquicos, pero vemos en el cristianismo la raíz de nuestra cultura, y en la monarquía un elemento de estabilidad y continuidad histórica, nos indigna especialmente el ataque hipócrita a las libertades democráticas so pretexto de “apología del franquismo”.
Nada ha sido más nefasto que la identificación de antifranquismo con democracia ya desde tiempos de Suárez y la vil colaboración de la derecha en la maniobra, junto con la torpeza de los minoritarios sectores antidemócratas procedentes del franquismo. Franco venció en 1939 a quienes intentaban disgregar España y hundir al país en la barbarie totalitaria.
Y ahora, quienes se consideran herederos de los bárbaros y los separatistas, de aquella orgía de “estupidez y canallería” como la definió Gregorio Marañón, y que fueron derrotados en 1976, se sienten ya con fuerza para volver a las andadas. Quien quiera entender, entienda.
Pío Moa