EL PODER JUDICIAL NI ESTÁ, NI SE LE ESPERA EN ESPAÑA

Escribo con la melancolía que da ver cómo van pasando los años y la independencia del poder judicial, incluso la propia existencia de ese hipotético poder en España, no solamente no existe, sino que tampoco se le espera.

Los dos partidos alternantes, al menos hasta la fecha, es decir, el Partido Popular y el PSOE, son, respecto a la justicia, las dos caras de una misma moneda. Lo único que persiguen es la total sumisión de los jueces al poder político, o sea, a su poder, como forma de asegurar la inmunidad e impunidad de todas sus actuaciones prevaricadoras y delictivas.

Y curiosamente, dentro de esa ceremonia de la confusión en la que hace décadas que estamos instalados, los dos predican lo contrario de lo que hacen: cuando están en la oposición exigen la independencia del poder judicial pero, cuando llegan al poder, hacen todo lo posible para dominarlo y domesticarlo.

Parece evidente que ambos partidos, en realidad, son totalitarios y, en el caso concreto del Partido Popular, podríamos matizar que se adscribe a la rama tonta del totalitarismo La realidad es que ambas formaciones no creen en la democracia ni en la separación de poderes, elementos que son el sustento básico de una auténtica democracia.

España vive en una ficción en la que los votantes creen que depositando una papeleta en una urna cada cuatro años les hace formar parte de un sistema perfecto.

En definitiva, al poder judicial en España entre todos le mataron y el solo se murió. Ítem más: la situación no lleva camino de arreglarse sino todo lo contrario.

En proyecto está suprimir las oposiciones y nombrar a los jueces a dedo, previo concurso de méritos o deméritos, como forma de pergeñar un poder judicial que sea un sucedáneo del poder ejecutivo, es decir, de un tipo más de fiscales sometidos al gobierno de turno.

Ramiro Grau Morancho ( El Correo de Madrid )